Archivos para: Febrero 2012
28 Febrero, 2012
Y el Pritzker es para...
Publicado el 28 February, 2012 @ 08:10:47 , 620 veces ha sido visto
Ayer circuló la noticia de que el arquitecto chino Wang Shu ganaba el premio más importante de la arquitectura: el Pritzker. A su vez, el domingo la película El artista conseguía los premios Oscar más codiciados. Ambos artes -la arquitectura de Shu, el filme de Michel Hazanavicius- viven en una dicotomía: la tradición versus la modernidad.
Detallo: el primero solo ha diseñado y construido en su país, guardando un lenguaje mesurado que retoma las bases culturales locales. En ese mega país, el crecimiento de los últimos años redunda en construcciones cada vez más grandes y costosas para mostrar el poderío económico en detrimento de tradiciones milenarias. Guardando las distancias, claro, en el segundo caso el francés Hazanavicius retoma el punto de inflexión -con belleza en blanco y negro- en donde el cine mudo hollywoodense caía en picada por la tecnología. Eso sí, lo hace justo ahora que el 3D devora todo: guiones, actuaciones, taquillas.
En ambos casos, la tradición hace frente a la modernidad, sin despreciar ningún proceso de cambio, de evolución, pero asido a raíces básicas de calidad, funcionalidad y belleza, que funcionan como eje.
Los premios, claro, pueden ser mentirosos. Pueden no mostrar ninguna tendencia si así lo desean. Pero este back to basics que hila dos de las noticias culturales más importantes del año debe, al menos, llamarnos a reflexionar, rebuscar por nuestro centro y el fin último de nuestra obra. Sea una vivienda, una película, un cuadro o una canción, estamos nominados.
Fotografías cortesía de The Pritzker Architecture Prize
20 Febrero, 2012
La plaza de los besos
Publicado el 20 February, 2012 @ 07:44:02 , 330 veces ha sido visto
El beso fue largo. Húmedo y manoseado. Arrebatador y, a pesar de los minutos, nunca cansino. Pero fue el primero en donde un guarda de seguridad (de los Museos del Banco Central, en este caso) nos hizo soltar el globo y recordar la gravedad. Sé que te ha pasado, enamorado Newton, aunque lo negués.
No sabía que eso que parecía una plaza y que le decíamos Plaza de la Cultura y que era, a todas sombras de 10 de la noche, una plaza, era en realidad, el techo de un museo. Ojo: el techo de un museo de numismática y arte precolombino.
No sabía que debajo de nuestras cuatro patas y cuatro manos inquietas habían esas bóvedas, ese espacio subterráneo que parecía no tener paredes ni columnas, que parecía haber estado siempre allí, tan necesario como hermoso.
A esa carajada le decimos Plaza de la Cultura todavía pero es más que eso. Es un edificio. Quizás el más importante construido en el país pues -aparte de crear el área necesaria para cumplir su fin último: la exhibición de la colección de arte del Banco Central de Costa Rica- su perfil social nos regala un sitio de encuentro, referencia, un ombligo para la San José tan llena de arterias saturadas.
El edificio cuyo techo se llama Plaza de la Cultura y en donde las manos se multiplicaban cumple 30 años de haberse inaugurado. 30 años que celebran sus arquitectos Jorge Bertheau, Jorge Borbón y Édgar Vargas (ya fallecido). El entusiasmo de los Jorges al hablar de su obra clave abarcó más de 20 páginas de Su Casa (edición 64) que podés reconsultar acá, y que ayer sumó dos más en el periódico La Nación.
El jueves entrante, a las 6 p.m., los Jorges hablarán sobre su obra, y el viernes 2 de marzo, a las 10 a.m. habrá un recorrido guiado a través de los Museos, en el marco del Festival Internacional de Diseño, patrocinado por Su Casa. Para ser 1 de esos 15, tenés que contar una anécdota como la mía (pero en bonito) en el Facebook de Su Casa. Algo que te haya pasado en el edificio del Museo, aunque sea en el techo.
Jueves 23 de febrero, charla. Viernes 2 de marzo, visita guiada. El resto de los días, siempre hay helados, nuevas y viejas colecciones, y palomas. Y, diosquiera, besos.
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*Foto de Jorge Navarro para Su Casa.
14 Febrero, 2012
La ciudad enamorada
Publicado el 14 February, 2012 @ 09:32:34 , 528 veces ha sido visto
No es casualidad, sino una excusa. Nuestra ciudad merece más amantes a la antigua, de los que compran rosas y esperan en los cafés. Los que encaminan del parque a la parada de los buses. Los que se detienen en medio barullo de chanceros, vendedores de tiliches y verduras para ver la tarde caer tras el contorno del “Banco Negro” y los transformadores de los postes de luz. No es casualidad que en medio de tanto marketing no sean estas fechas cliché, sino el espacio y la gente lo que de verdad nos importe, nos movilice, nos sonría. O al menos lo que debiera tener esa fuerza de socollonear nuestra capacidad de asombro.

No recordaremos en unos años (acaso ni en unas horas) la tarjeta cursi, las flores por marchitar. Sino el labial en la taza del café del Correo, o en Chelles o la Lehman. El taconear cadencioso que resuena en el Mercado Central, o un beso en media película en El Variedades. Que hoy volvamos a guiñarle a ese intento de ciudad que es San José, y que nos guiñe de vuelta al intento de capitalinos en que nos convertimos caminándola, en bicicleta, en bus, en taxi, en tren. Este regreso a El Block no es casualidad. Es una invitación a enamorarnos nuevamente. Un compromiso sin anillo, pero compromiso al fin.
*Foto de archivo de Grupo Nación, con La Chola de Manuel Vargas. Maravillosa.
PD. Este fin de semana sale a la calle la edición 65 de Su Casa que incluye, precisamente, distintas propuestas de recuperación urbana y patrimonial.




