- Por Catary Pahl
- Publicado 01/22/2008
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Calificación y comentario:




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Simplemente Óscar Ganó los premios más importantes del mundo. Admite que el reconocimiento es, siempre, algo agradable, pero no se deja impresionar demasiado. Repite, una y otra vez, lo de la importancia de los amigos y la necesidad de cambiar el mundo. Tiene, en todo caso, y más aún a estas alturas de la vida, plena conciencia del respeto que su obra conquistó fuera de su país. Cuando le preguntaron si desea que lo recuerden como el arquitecto Brasilia, respondió: “Como un ser humano que pasó por la Tierra como los demás: que nació, vivió, amó, se divirtió, murió (pronto) y ¡se acabó!” Para Niemeyer “lo más importante no es la arquitectura, sino la vida, los amigos, y este mundo injusto que debemos cambiar. Lo importante es mejorar el ser humano, sentir su fragilidad”. En las obras que creó y esparció por medio mundo aparece la obstinación con que persigue lo nuevo y la asombrosa capacidad de inventar espacios cada vez más amplios para los osados vuelos de su imaginación, de desafiar las imposibilidades.
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Por: Catary Pahl Lima*, colaboradora |
