Entrevista con la artista y diseñadora gráfica Paula Scher
Paula Scher conversó con Su Casaen el marco del primer Festival Internacional del Diseño, en el cual participó con una presentación llamada “My Life in Type” ('Mi vida en tipo'). Scher, una de las diseñadoras gráficas más influyentes de las últimas décadas, es conocida por la simplicidad y potencia de sus logos y por sus innovaciones en el campo de la tipografía.
—La tipografía es un medio de trabajo algo extraño, ¿no cree?
—Creo que solía serlo, ya no lo es tanto gracias a la computadora. Hoy en día la gente usa con seguridad palabras de las que jamás hubieran oído hablar hace 40 años, saben lo que es un tipo, una fuente. Pero sí, al principio era un campo raro...
—Normalmente, no pensamos mucho en la forma que tienen las letras que usamos.
—Trabajando con tipografía, uno se da cuenta de que se trata de formas abstractas; de cierta manera, es como ser una pintora abstacta, tu lienzo es la página y tu obra son las letras, las formas de cada fuernte, que son capaces de crear una atmósfera especial.
—El afiche conocido como Noise/Funk, que diseñó para un espectáculo del Public Theater, fue el primero en usar diferentes tipos y arreglos de tipografía de esa manera y es ahora un verdadero clásico del diseño gráfico. ¿Cómo se siente el que un diseño propio haya sido tan copiado?
—¡Es raro! Y claro que es muy halagador, es positivo que te copien. Fue negativo para The Public Theater porque esa era su identidad visual, así que tuve que seguir inventando cosas nuevas pero, como diseñadora, eso me obligó a seguir evolucionando.
—Su manera de trabajo es muy intuitiva. Usted ha dicho que, después de pocos minutos, normalmente ya tiene una idea bastante concreta del diseño final.
—Es cierto, soy muy intuitiva. Cuando estoy en una reunión de trabajo con un grupo de personas que hablan acerca de su negocio, de lo que quieren transmitir, automáticamente yo relaciono lo que oigo con cosas que recuerdo, con escenas de películas o alguna cosa que me haya pasado, siempre tratando de encontrar una expresión visual para el mensaje que se quiere transmitir. Si no se me ocurre nada en esos momentos, a veces no se me ocurre nunca.
—La intuición no se puede enseñar. ¿Cómo influye este hecho su trabajo como docente?
—Bueno, es un hecho que, para trabajar en diseño, hay que tener talento. Talento, perseverancia, energía, todas estas cosas juntas. Pero sí es muy importante que alguien tenga la capacidad de ver, yo puedo enseñarle a alguien que puede ver a ver mejor, pero jamás podré enseñarle a ver a alguien que no tiene ese talento.
—¿Qué tan importante es la belleza en su trabajo? ¿En su arte?
—La belleza es subjetiva. Para mí, lo más importante es la intención, o sea ¿qué se supone que haga una determinada imagen? Yo creo que hay muchas intenciones nobles en el trabajo como diseñador, y la meta más importante de un diseñador es elevar el nivel del campo en el que trabaja. Hay que subir las expectativas sobre lo que el diseño puede hacer. En este país, por ejemplo, siento que hay todavía un atraso muy grande en lo que respecta a vender un producto, lo que llamamos packaging y branding, y me imagino todas las cosas que se podrían hacer. El buen diseño logra vender un buen producto, lo lleva a todo el mundo y así ayudaría a una economía entera. Esa me parece una meta muy noble. Como también lo son crear productos amigables con el medio ambiente o que ayuden de alguna manera. Cada diseño tiene un propósito, una meta que cumplir, y si esa meta se cumple de manera hermosa y al mismo tiempo eleva las expectativas del público – bueno, pues entonces ese diseño es un éxito. Puede ser algo fantástico.
Biografía
Paula Scher es una diseñadora gráfica y artista estadounidense. Entre las creaciones más destacadas de sus treinta años de carrera se encuentran el logo de Citibank, sus diseños para discos (nominados a varios premios Grammy), y la identidad gráfica del Public Theater de Nueva York. Además de ser una de las diseñadoras estrella de la empresa Pentagram, Scher es profesora de la School of Visual Arts en Nueva York. En el 2001 recibió la medalla AIGA, sólo uno entre cientos de honores y premios. Los diseños de Scher han llegado a ser identificados con instituciones de la vida cultural de la ciudad de Nueva York, pues ha diseñado para el Museo de Arte Moderno, la Ópera Metropolitana, el New York City Ballett y la Filarmónica de la ciudad. En el 2002 se publicó un libro sobre su trabajo, llamado Make It Bigger.
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la edición impresa.
Por Cristina Morales / Fotografía: Kattia Vargas y cortesía de Paula Scher.