Revista Su Casa - http://www.revistasucasa.com/contenido
El Gran Observador
http://www.revistasucasa.com/contenido/articles/938/1/El-Gran-Observador/Paacuteginas1.html
Por Annelise Scholl
Publicado el 08/23/2011
 

Una exposición con réplicas y maquetas de obras artísticas e ingenieriles de Leonardo Da Vinci se expuso durante casi un mes en la Antigua Aduana.


Sucasa 62


El Gran Observador
             
 

El Gran Observador

Una exposición con réplicas y maquetas de obras artísticas e ingenieriles de Leonardo Da Vinci se expuso durante casi un mes en la Antigua Aduana. Cerca de 500 años después del genio florentino su   mayor legado sigue siendo, entre todas las enseñanzas, una: abrir bien los ojos. 

ver más

   
 

Linares de Tucumán

La primera muestra la realizó a sus 17 años en el Instituto Ciudad de los Poetas en Madrid. A partir de entonces las muestras individuales y colectivas del artista argentino Diego Linares siguen mostrándose en su país,  Costa Rica, Panamá, México, Colombia, Estados Unidos,  Guatemala, entre otros.

ver más


El Gran Observador

El Gran Observador

Una exposición con réplicas y maquetas de obras artísticas e ingenieriles de Leonardo Da Vinci se expuso durante casi un mes en la Antigua Aduana. Cerca de 500 años después del genio florentino su mayor legado sigue siendo, entre todas las enseñanzas, una: abrir bien los ojos.

Escribía al revés pues nunca recibió una educación regular. Ponía errores a propósito en sus códices para no sufrir el plagio. Muchas de sus invenciones no se concretaron por imposibles o fueron devoradas por el tiempo. Fue hijo ilegítimo y asesor de reyes. Fue artesano, pintor, escultor, científico, urbanista... Leonardo Da Vinci resume buena parte de las máximas del hombre renacentista y su legado -visionario y rompedor- sobrevive y sorprende aun hoy.

A Costa Rica llegaron, durante julio anterior, 64 máquinas dibujadas por Da Vinci donde ponía a prueba su talento ingenieril, al servicio de la sociedad y la guerra. De la mano de maestros artesanos italianos artefactos como relojes, máquinas de vuelo y maquetas de su ciudad perfecta saltaron de las anotaciones de sus cuadernos a escala 1:1, incluso manipulables por el público. Además, el evento incluyó un análisis sobre colores y técnica utilizado en dos de sus obras pictóricas más representativas: La Santa Cena y la Mona Lisa.

“La Gioconda le ha eclipasado pues en la historia del arte es un cuadro que cambia la perspectiva”, cuenta Sara Martínez, curadora de la exposición. Sin embargo, su legado no se reduce sino que trasciende aun más por el contexto histórico en que vivió (1452-1519). “En el momento en que nace Da Vinci, el continente europeo salía de la oscura Edad Media, donde se habían perdido todas las técnicas y el cristianismo tenía un dominio en toda Europa. El saber estaba escondido en las bibliotecas de la iglesia y la gente no podía participar de él. El centro era Dios y todo arte se hacía para Dios y por Dios”.

La aparición de Leonardo y otras personalidades significó centrarse nuevamente en el hombre. “La mentalidad del hombre renacentista es volver al conocimiento. Son genios como Leonardo y Miguel Ángel los que tienen esa curiosidad por aprender de la observación y de los clásicos. Fue un contexto histórico difícil para ellos”.

La exposición, de índole educativa y práctica, buscó ser un museo vivo dividido en salas temáticas según la rama del conocimiento que abordara Da Vinci, desde la física y la mecánica hasta la anatomía. Tanto estas aristas como la del urbanismo y su ciudad ideal partían de una constante: la observación. Desde ver cómo vuela un pájaro y por qué agitar nuestros brazos no nos hace volar, hasta entender por qué el hacinamiento en las ciudades trae, implícitos, problemas sanitarios y de circulación.

Sus ojos, como los de la Mona Lisa, parecen observarnos siempre, siguiéndonos adonde vayamos, más allá de cualquier oficio y sobreponiéndose a la suma de los calendarios.

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa.

Por: Randall Zúñiga, periodista *rzuniga@nacion.com / Fotografía: Ana Lucía Rodríguez y cortesía de la organización

   

Linares de Tucumán

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player



Linares de Tucumán

La primera muestra la realizó a sus 17 años en el Instituto Ciudad de los Poetas en Madrid. A partir de entonces las muestras individuales y colectivas del artista argentino Diego Linares siguen mostrándose en su país, Costa Rica, Panamá, México, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, entre otros. Actualmente reside en Costa Rica y trabaja hace muchos años con la Galería Klaus Steinmetz Contemporary con la que participó en ArteBA 2011 en Buenos Aires en el mes de Mayo, retornando así después de más de una década a su país natal.

Pinta desde lo más profundo de su alma, diluye la sangre étnica de la tierra; homenaje eterno a la femineidad y exotismo en su estado más puro.
Quien recibe a los visitantes en el vestíbulo de la galería Klaus Steinmetz Contemporary, es una impresionante mujer cuya silueta sobresale ante un lienzo azul; mujer exótica, dotada de una estética seductora. Quien se adentra en la galería descubre la sensibilidad de la figura humana y un mundo de exquisito decoro a través de la obra del artista argentino Diego Linares.

Al igual que sus pinturas Diego es una persona vehemente , histriónica, un apasionado de la vida, del amor, es un ciudadano del mundo y quien comparte con nosotros lo más profundo de sus ser.
Locación: patio de la galería KSAC

AS: Quién es Diego Linares?
DL: Yo pienso que Diego Linares es una persona intensa con ciertos problemas ciclotímicos que lo hacen navegar entre la alegría y la tristeza. Como buen pintor y buen cabeza dura la pintura es como jugar… empecé jugando de niño, mis padres ambos son pintores, lo llevo en mi sangre.

AS: Qué es lo que más impacto ha tenido en tu vida?
DL: Lo que más me marcó en la vida ha sido el exilio en los años de Dictadura en mi país, que por suerte me llevaron a conocer otros mundos que produjeron enorme crecimiento en mi personalidad artística.

AS: ¿Cómo llegaste a CR?

DL: Llegué a través del mi amigo y artista Guillermo Conte, yo ni sabía que existía Costa Rica, nunca había estado en Centroamérica. Él me habló maravillas de este país. Vine de vacaciones y terminé quedándome.

AS: Tus pinturas…de donde salen las negras?
DL: De mis primeros viajes a Brasil. Siempre me fascinó la libertad física que tienen ellos, para bailar, para hacer música, para lo que sea ellos tienen una libertad que nosotros no tenemos, las negras tienen un andar, unas maneras que me fascinan, me vienen como del alma.

AS: Tu obra reciente blanca…

DL: Empieza por una necesidad de cambiar, de un vacío al nivel existencial que apareció en mi, de cuestionarme qué estoy haciendo, qué quiero proponer, transmitir. Se me estanco el discurso, las ganas… Me vi como un enemigo de mi mismo, de ahí aparece mi otro yo, la pintura blanca. Metí todos mis sentimientos en el freezer, para congelarlo ahí y esperar para que de repente vuelva a salir el calor.

AS: ¿Qué desencadena tu inspiración?

DL: Trato de no ser esclavo de mis ganas. A la hora de inspirarme no me inspiro… la pintura es 10% inspiración y 90% de transpiración. Pintar es una especie de mantra, empiezo a tocar la tela y el color y la pintura me van llevando. Me levanto y lo hago y puede ser una gran obra o una porquería.

AS: ¿Qué viene de Linares?

Voy a pasar de gente a espacios, algún tipo de pintura de instalaciones. Siempre tiene que haber cuerpo humano, pero viene algo así como muy moderno… aunque aún no tengo ningún proyecto definido en el largo plazo.

El Artista
Diego Linares nació en Tucumán, Argentina, en 1965. Realizó sus primeros estudios en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal. Estudió dibujo en el Círculo de Bellas Artes en la Academia San Fernando en Madrid y fotografía y cerámica en el T.A.I.G. en esa misma ciudad. Fue becado por el reconocido grabador argentino Julio Paz para estudiar con él en Brera, Milán. Obtuvo una maestría en diseño gráfico en la Escuela Superior de la Cárcova, en Buenos Aires.

*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa.

Por Annelisse Scholl, arquitecta. Fotografías: retrato por Nicolas Bohler, obras por Carlos Quesada y Osvaldo Quesada.