Revista Su Casa - http://www.revistasucasa.com/contenido
Mi barrio (virtual): La Dolorosa
http://www.revistasucasa.com/contenido/articles/914/1/Mi-barrio-virtual-La-Dolorosa/Paacuteginas1.html
Por Andrés Fernández
Publicado el 07/4/2011
 

Después  de muchos años, vecinos de un barrio vivo ayer, se encuentran en un barrio  virtual hoy.

Sucasa 61


Mi barrio (virtual): La Dolorosa

 

Mi barrio (virtual): La Dolorosa

Después  de muchos años, vecinos de un barrio vivo ayer, se encuentran en un barrio  virtual hoy.

Desde hace al menos cuatro décadas, el decrecimiento de  la población josefina en el casco central -constituido por los cuatro  distritos históricos: Carmen, Hospital, Catedral y Merced- así como en los  barrios de su inmediata periferia, ha sido dramático.

¿Qué hacer  cuando esa realidad ha desaparecido y los seres humanos que la construyeron  siguen estando por ahí, en otras partes de la misma ciudad o están esparcidos  ya por otros rumbos del país y más allá?

Un barrio  virtual

Impulsado  por la nostalgia y por el afán de recuperar y conservar la memoria social de  su entorno personal, familiar y ciudadano, Gerardo Quesada Mayorga abrió en  el año 2008 eso que llaman un “blog”... y nada más.

Su pertinencia o no, solo puede medirse en  el contenido de las cosas contadas. Mas la pretensión del señor Quesada iba más  a profundidad, porque su intención era rescatar las vivencias de un barrio  josefino como tal.

En efecto, Mi barrio La Dolorosa 2’ es un blog que mantuvo su vigencia durante un  par de años apenas, tiempo que fue suficiente para poner en contacto a una gran  cantidad de personas que antaño vivieron en ese barrio capitalino, o cuyas  vivencias cercanas al mismo los remiten a él como referencia existencial.

Ubicado en el distrito Catedral, al sur del Parque  Central, el barrio La Dolorosa tiene la ventaja de que su referente  habitual y vital, que es el templo católico del mismo nombre, aún está ahí,  patrimonio histórico-arquitectónico de por sí; y que la vida barrial que va  quedando todavía se mueve a su alrededor, como en torno suyo se tejen los  recuerdos que recoge ese blog.

Atravesado de norte a sur por la Calle  Central, La Dolorosa fue el nombre que adoptó esa parte de la ciudad alrededor  de la parroquia, parte dotada de una fisonomía propia y de unos rasgos  distintivos que le brindaban su unidad e individualidad en el conjunto urbano,  y que marcaron por siempre a quienes allí vivieron.

La parroquia y otros  referentes

Sobre  la historia de ese templo como origen mismo del barrio, hay también atinados  comentarios en el sitio reseñado.

Pues el recuerdo en general, junto a lo coloquial de su expresión, es lo que  alimentó a esta bitácora barrial, que si de referentes se trata, tiene  viejos nombres de sobra para asociarlos: pulpería La Noche Buena, panadería La Espiga de Oro, cantina El Pato Cojo, el  Cine Capitolio, pulpería La Estrellita, el Paseo  Sarmiento, La Meca, el Teatro Moderno, Tejidos Pravia, La Giralda, el Pasaje  Rescia, prostíbulo el 1215, la Clínica Bíblica, la Soda Curling, la Zapatería  Ortega, Las Olas, Radio-Taxi, la Escuela Gregg, la Farmacia Hispana, el  Cinema Mendoza… mas, como en  todo San José, las cantinas fueron sus referentes por excelencia:

Tecnología  y nostalgia

Hoy es un lugar común decir que las tecnologías de la  información facilitan la comunicación. Empero, en el sitio citado es claro que  fue la tecnología la que permitió ese ‘lugar común’, y que este lugar no  es otra cosa que un punto de encuentro; pues encontrarse de nuevo después de  muchos años, fue lo que pudieron hacer muchos vecinos del barrio vivo de ayer,  en el barrio virtual de hoy: y La Dolorosa, así, siguió viviendo como barrio en  el ciberespacio.

Sin embargo, más allá –o más acá– de la nostalgia y de  los recuerdos, de los personajes idos con el tiempo y de los apellidos  familiares que aún viven en él, este blog permitió interesantes y acertadas  reflexiones sobre el barrio.

Así, es posible que quienes amamos a  esta ciudad y aún vivimos en sus barrios, tengamos en espacios como este una  alternativa de reconstruirlos como se debe: desde su ayer vivencial, primero, y  luego desde su presente facilitado por la comunicación ciudadana aún a la  distancia. Al fin y al cabo, en un blog como este –aunque lo parezca- no todo es  nostalgia.

 

*Adaptación  revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa.

  Por Andrés  Fernández. Arquitecto y escritor. Ilistración Priscilla Aguirre de La cabeza  estudio. Fotografía: cortesía de Andrés Fernández.