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Mi barrio (virtual): La Dolorosa Después de muchos años, vecinos de un barrio vivo ayer, se encuentran en un barrio virtual hoy. Desde hace al menos cuatro décadas, el decrecimiento de la población josefina en el casco central -constituido por los cuatro distritos históricos: Carmen, Hospital, Catedral y Merced- así como en los barrios de su inmediata periferia, ha sido dramático.
¿Qué hacer cuando esa realidad ha desaparecido y los seres humanos que la construyeron siguen estando por ahí, en otras partes de la misma ciudad o están esparcidos ya por otros rumbos del país y más allá? Un barrio virtual Impulsado por la nostalgia y por el afán de recuperar y conservar la memoria social de su entorno personal, familiar y ciudadano, Gerardo Quesada Mayorga abrió en el año 2008 eso que llaman un “blog”... y nada más.
Su pertinencia o no, solo puede medirse en el contenido de las cosas contadas. Mas la pretensión del señor Quesada iba más a profundidad, porque su intención era rescatar las vivencias de un barrio josefino como tal. En efecto, ‘Mi barrio La Dolorosa 2’ es un blog que mantuvo su vigencia durante un par de años apenas, tiempo que fue suficiente para poner en contacto a una gran cantidad de personas que antaño vivieron en ese barrio capitalino, o cuyas vivencias cercanas al mismo los remiten a él como referencia existencial.
Ubicado en el distrito Catedral, al sur del Parque Central, el barrio La Dolorosa tiene la ventaja de que su referente habitual y vital, que es el templo católico del mismo nombre, aún está ahí, patrimonio histórico-arquitectónico de por sí; y que la vida barrial que va quedando todavía se mueve a su alrededor, como en torno suyo se tejen los recuerdos que recoge ese blog.
Atravesado de norte a sur por la Calle Central, La Dolorosa fue el nombre que adoptó esa parte de la ciudad alrededor de la parroquia, parte dotada de una fisonomía propia y de unos rasgos distintivos que le brindaban su unidad e individualidad en el conjunto urbano, y que marcaron por siempre a quienes allí vivieron. La parroquia y otros referentes Sobre la historia de ese templo como origen mismo del barrio, hay también atinados comentarios en el sitio reseñado.
Pues el recuerdo en general, junto a lo coloquial de su expresión, es lo que alimentó a esta bitácora barrial, que si de referentes se trata, tiene viejos nombres de sobra para asociarlos: pulpería La Noche Buena, panadería La Espiga de Oro, cantina El Pato Cojo, el Cine Capitolio, pulpería La Estrellita, el Paseo Sarmiento, La Meca, el Teatro Moderno, Tejidos Pravia, La Giralda, el Pasaje Rescia, prostíbulo el 1215, la Clínica Bíblica, la Soda Curling, la Zapatería Ortega, Las Olas, Radio-Taxi, la Escuela Gregg, la Farmacia Hispana, el Cinema Mendoza… mas, como en todo San José, las cantinas fueron sus referentes por excelencia: Tecnología y nostalgia
Hoy es un lugar común decir que las tecnologías de la información facilitan la comunicación. Empero, en el sitio citado es claro que fue la tecnología la que permitió ese ‘lugar común’, y que este lugar no es otra cosa que un punto de encuentro; pues encontrarse de nuevo después de muchos años, fue lo que pudieron hacer muchos vecinos del barrio vivo de ayer, en el barrio virtual de hoy: y La Dolorosa, así, siguió viviendo como barrio en el ciberespacio.
Sin embargo, más allá –o más acá– de la nostalgia y de los recuerdos, de los personajes idos con el tiempo y de los apellidos familiares que aún viven en él, este blog permitió interesantes y acertadas reflexiones sobre el barrio.
Así, es posible que quienes amamos a esta ciudad y aún vivimos en sus barrios, tengamos en espacios como este una alternativa de reconstruirlos como se debe: desde su ayer vivencial, primero, y luego desde su presente facilitado por la comunicación ciudadana aún a la distancia. Al fin y al cabo, en un blog como este –aunque lo parezca- no todo es nostalgia. *Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |