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| | La isla de Francia en Avenida Escazú El reconocido restaurante frances L’Ile de France cambió de casa, con un diseño totalmente remozado y acorde a la zona. Manteniendo el estilo de arte culinario que lo ha caracterizado desde sus inicios.
Con la meta de ubicarse en un lugar de mayor circulación y de más movimiento económico, donde llegan tanto los clientes fieles como los de nuevas generaciones, L’Ile de France llega a Avenida Escazú manteniendo las condiciones que hicieron de este restaurante un éxito, pero con significativas innovaciones.
La arquitecta Silvia Pacheco, de la firma Tanco-Pacheco, y la diseñadora de interiores Andrea de La Fuente son las responsables de implementar este proyecto. La inspiración de estas profesionales fue trabajar el concepto de brasserie.
Una brasserie es un café-restaurante de ambiente relajado, donde se sirve cocina profesional, con un menú impreso especialmente para la cena. A la hora del almuerzo se sirven comidas de manera más informal.
Podríamos definir al restaurante L’Ile de France como la versión mejorada de las brasseries, donde se creó un concepto ecléctico que combina texturas y formas sugestivamente. Elementos como maderas, espejos y tonos café son la base de la decoración de los espacios.
Un parámetro vital de la propuesta de diseño fue el respeto por mantener hasta cierta medida el ambiente del restaurante original, fundado por el experimentado chef Jean Claude Fromont, conjugándolo con aires modernos que llevaron a crear un diseño de brasserie innovador.
Tres ambientes diferentes Área de bar: Una barra de ónix es la gran protagonista de este espacio, rematando con un exhibidor de licores iluminado de cuatro metros de altura. Para pasar un momento ligero antes de pasar al salón principal.
Salón principal: Las piezas claves de esta área son las lámparas colgantes, las cuales tienen diferentes intensidades a lo largo del día y diferentes alturas, lo que permite crear un juego visual que llama la atención de quienes están dentro y, gracias a los grandes ventanales, no pasa inadvertido para quienes transitan en la calle. También se incorporan butacas muy representativas de las brasseries, en cuero color camel y capitoneadas.
Salón del chef: Tiene un estilo totalmente diferente del resto del restaurante, más formal, predomina en la decoración el color blanco con acentos en rojo y negro. Los efectos de amplitud se ven incrementados por el espejo colocado en el techo, el cual alcanza su máximo esplendor con un candelabro negro de cristales de Murano de Formia, colgado en la parte central del espacio. Tiene conexión directa con la cocina, para poder interactuar con el chef y el personal. Para seguridad de muchos, también se observan los estrictos controles de calidad que se tienen con los alimentos.
Además de esos tres ambientes claramente definidos, espacios como la cocina y los baños cuentan con su dosis de realce. La cocina está distribuida de forma que hace más ágil la preparación y ubicación de los alimentos. El color blanco es el que domina en esta área, permitiendo resaltar las estrictas normas de higiene que se cumplen en la cocina del L’Ile de France. Los baños son el resultado perfecto de la frase “en la sencillez radica la elegancia”, con una delicada decoración y gigantografías de imágenes parisinas que llenan el ambiente.
L’Ile de France en Avenida Escazú abrió sus puertas en junio del 2010, con capacidad para 80 personas. Propiedad del Grupo Gastronómico Rello (GGR), el horario es de 12 m. a 11:30 p.m., domingos de 12 m. a 7 p.m.
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa. |