- Por Revista Su Casa
- Publicado 07/4/2011
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| A tu gustoDe impronta arquitectónica ágil y con un planteamiento que optimiza el aprovechamiento de sus espacios, Casa Dersham es capaz de asimilar sin problemas tan diversas opciones de vivir como habitantes se las propongan. Minimalista y cálida a la vez, y con suaves transiciones entre sus ambientes. Elevada sobre el discurrir de ese extenso balcón herediano, Casa Dersham es el resultado de una manera de entender el espacio habitable que la arquitecta Jessica Martínez logró materializar en el mágico entorno de San Rafael. Ideal para profesionales jóvenes que ensayan su primer hogar, con todos los beneficios y la versatilidad de la planta libre, la casa se presenta, además, muy conveniente para aquellos que prefieren desarrollar parte de su vida laboral en ella, con múltiples espacios aptos de ser ocupados por temas y actividades diversas. Algunas decisiones Un campo visual diáfano y la integración de todos sus ambientes la definen en gran medida. Pequeños detalles, como la elevación del cielo raso hasta los 3 metros, pero también otras decisiones mayores, como la reorientación de la casa sobre el terreno, generan gran parte de sus atributos: ambientes espaciosos y luminosos, con excelente ventilación. De este modo, sus 190 metros cuadrados parecen sobrepasar por mucho la realidad de sus dominios. Por otra parte, un 60% de huella construida y un 40% de zona verde se impuso como norma propia de un desarrollo coherente con el entorno. “El paisaje de San Rafael cuenta con importantes áreas rurales, mucha amplitud de paisaje, mucha montaña, retomar elementos verdes con la jardinería y una cobertura no muy amplia del lote fue fundamental para integrarse al entorno”. Una estética al servicio de lo habitable Ingresando por la entrada principal, la casa se abre en una amplia sala, con excelente vista y salida a la parte posterior del jardín. A la derecha aparece la cocina, que va perdiendo protagonismo hacía afuera hasta perderse en el cuarto de pilas, igualmente integrado, pero mucho menos visible. A la izquierda, está la escalera, con un descanso acondicionado para la lectura, por donde se llega al dormitorio, que desplaza el cuarto de baño y el estudio de trabajo o área alternativa hacia el mismo vértice del ángulo que abajo ocupa el cuarto de lavado. Un mezzanine, con una vista privilegiada del Valle Central y lo suficientemente amplio e iluminado como para pensarlo en utilizaciones diversas, corona la parte superior de la vivienda. De un modo contrario, pero igualmente delicado, el límite entre un ambiente y el otro se advierte por las texturas del piso, el paso de la cerámica a la madera marca la transición entre la cocina y la sala. Transiciones visuales Todo está comunicado en Casa Dersham, y lo que no está comunicado materialmente lo está visualmente. No hay grandes secretos en esta vivienda que se abre francamente a sus habitantes, pero sí hay posibilidad de confort y espacios para modelar una intimidad a la medida. Una casa estándar, pero para nada común, con un aprovechamiento de sus elementos que la ponen en otro lugar, sin dejar de ser accesible y sin hacer grandes movimientos.
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa. | |||||
Por: Federico Rosso, / Fotografías: Jorge Navarro |

