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Arquitectura y mujer
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Por Revista Su Casa
Publicado el 07/4/2011
 

De impronta arquitectónica ágil y con un planteamiento que optimiza el aprovechamiento de sus espacios, Casa Dersham es capaz de asimilar sin problemas tan diversas opciones de vivir como habitantes se las propongan.

Sucasa 61


Arquitectura y mujer
                                                            
     

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De impronta arquitectónica ágil y con un planteamiento que optimiza el aprovechamiento de sus espacios, Casa Dersham es capaz de asimilar sin problemas tan diversas opciones de vivir como habitantes se las propongan.
         
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Estudio de casa

Jacqueline  Gillet diseñó una casa en Santa Ana que es prácticamente un estudio, pero  incluyendo un discreto primer piso que multiplica el espacio sin añadirle peso  a la construcción. La combinación perfecta de lo amplio y lo acogedor. 
 
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Cariari cúbico

La  arquitecta Eugenia Solís demuestra con este proyecto lo bien que se adapta el  estilo contemporáneo al clima cálido de Ciudad Cariari. Al apostar por la  frescura y el minimalismo, el cliente sale ganando.

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Casa Cajun

Además de la arquitectura  saludable como filosofía de diseño, las dos intenciones principales que fueron  generando la espacialidad de Casa Cajun son: propiciar los encuentros  familiares y potenciar el contacto con la naturaleza.

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Casa Florida

Jaya Zebede buscó la coherencia y la unidad máxima en su más  reciente proyecto, realizado en el sur de los Estados Unidos.

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A  tu gusto

De impronta arquitectónica ágil y con un  planteamiento que optimiza el aprovechamiento de sus espacios, Casa Dersham es  capaz de asimilar sin problemas tan diversas opciones de vivir como habitantes  se las propongan.

Minimalista  y cálida a la vez, y con suaves  transiciones entre sus ambientes. Elevada sobre el discurrir de ese extenso  balcón herediano, Casa Dersham es el resultado de una manera de entender el  espacio habitable que la arquitecta Jessica Martínez logró materializar en el  mágico entorno de San Rafael.

Ideal  para profesionales jóvenes que ensayan su primer  hogar, con todos los beneficios y la versatilidad de la planta libre, la casa  se presenta, además, muy conveniente para aquellos que prefieren desarrollar  parte de su vida laboral en ella, con múltiples espacios aptos de ser ocupados  por temas y actividades diversas.

Algunas  decisiones

Un  campo visual diáfano y la integración de todos sus ambientes la definen en gran  medida. Pequeños detalles, como la elevación del cielo raso hasta los 3 metros,  pero también otras decisiones mayores, como la reorientación de la casa  sobre el terreno, generan gran parte de sus atributos: ambientes espaciosos  y luminosos, con excelente ventilación. De este modo, sus 190 metros  cuadrados parecen sobrepasar por mucho la realidad de sus dominios.  

Por  otra parte, un 60% de huella construida y un 40% de zona verde se impuso  como norma propia de un desarrollo coherente con el entorno. “El paisaje de San  Rafael cuenta con importantes áreas rurales, mucha amplitud de paisaje, mucha  montaña, retomar elementos verdes con la jardinería y una cobertura no muy  amplia del lote fue fundamental para integrarse al entorno”.       

Una estética al servicio de lo habitable

Ingresando  por la entrada principal, la casa se abre en una amplia sala, con excelente  vista y salida a la parte posterior del jardín. A la derecha aparece la cocina,  que va perdiendo protagonismo hacía afuera hasta perderse en el cuarto de  pilas, igualmente integrado, pero mucho menos visible. A la izquierda, está la  escalera, con un descanso acondicionado para la lectura, por donde se llega al  dormitorio, que desplaza el cuarto de baño y el estudio de trabajo o área  alternativa hacia el mismo vértice del ángulo que abajo ocupa el cuarto de  lavado. Un mezzanine, con una vista  privilegiada del Valle Central y lo suficientemente amplio e iluminado como  para pensarlo en utilizaciones diversas, corona la parte superior de la  vivienda.

Como  una analogía entre los vaivenes climáticos del día a día herediano, la vivienda  amalgama un juego de contrastes. El vidrio, la madera, el hierro y el  concreto dispuestos en un diálogo de suaves rupturas y continuidades. El  mobiliario no escapa a esta lógica y refuerza la complicidad de estas  alternancias.

De  un modo contrario, pero igualmente delicado, el límite entre un ambiente y  el otro se advierte por las texturas del piso, el paso de la cerámica a la  madera marca la transición entre la cocina y la sala.       

Transiciones  visuales

La  percepción visual del espacio puede ser más influyente en nosotros que el  espacio en sí mismo. Superar esa tajante separación entre el interior y el exterior es uno de los  rasgos que definen el manejo del espacio en el proyecto: “quise darle una continuidad espacial, el  espacio externo no necesariamente debe ser ajeno del interno”,explica  la arquitecta.

Todo  está comunicado en Casa Dersham, y lo que no está comunicado materialmente  lo está visualmente. No hay grandes secretos en esta vivienda que se abre  francamente a sus habitantes, pero sí hay posibilidad de confort y espacios  para modelar una intimidad a la medida. Una casa estándar, pero para nada  común, con un aprovechamiento de sus elementos que la ponen en otro lugar, sin  dejar de ser accesible y sin hacer grandes movimientos.       

                                                     
Ficha Técnica
Nombre del proyecto:  Casa Dersham
Diseño arquitectónico:  Arq. Jessica Martínez y Arq. Mario Álvarez
Diseño  estructural: Ing. José Joaquín Martínez.  
Diseño  eléctrico: Ing. Pablo Barquero.
Diseño  de iluminación: Jessica Martínez y Mario Álvarez.
Diseño  de jardines: Jessica Martínez y Mario Álvarez.
Diseño  de interiores: Jessica Martínez y Mario Álvarez.
Área  de construcción 190 metros cuadrados
Constructora:  Constructora propia
Maestro  de Obras: Roque Retana
                         
                                                            
La arquitecta
Jessica  Martínez es arquitecta egresada de la Universidad Central, con una maestría en diseño  urbano de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La  mayor parte de su trabajo se concentra en Heredia, región del país de donde es  originaria.
Trabaja  por un estilo moderno y minimalista, que define con líneas puras y colores  neutros, siempre buscando obtener un mayor dinamismo y movilidad en los  emplazamientos.
Un  cuidadoso manejo de los espacios verdes y el equilibrio entre el área construida  y las permeables son premisas que identifican sus proyectos.
Este  año participó en la Bienal de España con el proyecto Casa Dersham en el rubro  de diseño arquitectónico, y también participó con otros desarrollos en las  áreas de investigación y urbanismo.
Un  principio que practica: “No hay que perder oportunidad de educar a la gente, y  de entender que parte de nuestra labor en la arquitectura es lograr que la  gente pueda vivir mejor”.

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en  la revista impresa.

Por:  Federico Rosso, / Fotografías: Jorge Navarro

  

Estudio de casa
                                                               
                                     

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Estudio de casa

Jacqueline  Gillet diseñó una casa en Santa Ana que es prácticamente un estudio, pero  incluyendo un discreto primer piso que multiplica el espacio sin añadirle peso  a la construcción. La combinación perfecta de lo amplio y lo acogedor. 

Ubicada en una parte de Santa Ana en donde Costa  Rica sigue pareciendo Costa Rica, las dimensiones y el diseño de la casa que la  arquitecta Jacqueline Gillet ideó para su cliente logran que una casa  totalmente contemporánea sea a la vez espléndida y discreta, diferente sin  ser extravagante en lo más mínimo.

Arquitectura honesta

A diferencia de muchas construcciones actuales, el  proyecto de Gillet se caracteriza por una fachada principal muy abierta,  que parece invitarnos a entrar. Siguiendo la curva del camino y tras cruzar un  pequeño puente, la puerta de madera se abre directamente al área central de  la vivienda, que abarca la sala, la cocina y el estudio.  Esta área es incluso visible desde la calle,  gracias al gran ventanal de la fachada, pero está protegida por una persiana  metálica fija, reinterpretación de los parasoles y las rejas tan comunes en  nuestra arquitectura tropical.

La sencillez y honestidad del diseño se aprecian en  la manera en que ambas fachadas, la principal y la trasera, se abren al  exterior, si bien en grados muy distintos: mientras la entrada debe protegerse  de las miradas, la parte de atrás de la casa es un inmenso ventanal, cuyas  puertas corredizas se abren totalmente al balcón, convirtiéndolo en una  prolongación de la sala.

Del terreno al proyecto

Apertura y claridad, dos  de las características centrales del proyecto, son fundamentales para que esta  casa de habitación se sienta amplia sin ser especialmente grande. Y es  que desde un principio se trató de un proyecto pequeño, adaptado al  presupuesto y necesidades de un hombre soltero. El cliente quería una casa  que fuera como un gran estudio, incluyendo eso sí un cuarto más apartado para  que sus hijas se quedaran cuando lo venían a visitar. En lo que concierne al  ordenamiento final del espacio, le dejó bastante libertad a la arquitecta,  quién se dejó llevar por las características del terreno, empinado y con una  entrada muy estrecha, para diseñar esta casa-loft.

La importancia del entorno dentro del diseño es  mucho más evidente dentro del área principal de la vivienda, que se orienta  hacia las montañas circundantes y permite a los habitantes (ahora son dos)  sentirse en medio del campo, acompañados del cacareo de las gallinas.

En la mañana, toda la casa está iluminada gracias a  los amplios ventanales. La sensación de apertura es intensificada por la doble  altura y por el hecho de que el techo está despegado de todo el cajón  periférico.

Dado que la casa no es grande ni quiere serlo, se  aprovechó la altura del techo para ubicar el estudio arriba. A él se accede  por una escalera que resulta punto focal del proyecto. Si bien la idea era una  escalera “que no invada”, según palabras de Gillet, la escultórica estructura,  cuyos escalones de metal antideslizante tienen todos la misma altura pero dos  anchos distintos, no puede menos que apropiarse del espacio.

Debajo del estudio se ubicó el dormitorio  principal con su baño. Si bien carece de puertas, el dormitorio no se  divisa directamente desde la entrada, lo cual le confiere una cierta  privacidad. La integración no es total, sino que se ha adaptado a las  preferencias del cliente.

Los materiales  demuestran el mismo pragmatismo en el diseño, mezclando madera, metal,  vidrio y cemento lujado de manera que la posible frialdad de la  construcción sea contrastada por materiales calientes y luz natural. La  utilización de la madera es generosa, pues reviste los pisos del estudio y del  dormitorio principal, así como un gran cubo externo ubicado en la parte trasera  de la obra. También el balcón, el elemento más tradicional de la casa, es de  madera, material que combina a la perfección con el verde del paisaje y la mesa  traída de África que se ubicó allí.

Además de los muebles empotrados, diseñados por la  misma arquitecta, quién también eligió los colores de las paredes, los clientes  se decidieron por aprovechar la sencillez del espacio para exhibir algunas  piezas africanas tales como la alfombra de la sala, dándole al espacio un  carácter propio e individual. Se han apropiado del espacio, tal y como debe  ser.

                                                                     
Ficha Técnica

Diseño: Arq. Jacqueline Gillet
Arquitecto partner: Arq. Rafael Tenorio
Diseño estructural: Ing. Álvaro Morales
Diseño eléctrico: Ing. Miguel Srur
Instalación solar: Swissol
Equipo de construcción: Fabien Jullian y Eric Valverde
Diseño de muebles y cocina: Arq. Jacqueline Gillet

                                                                           
La arquitecta

Jacqueline Gillet nació en Valencia, España, y es  graduada en arquitectura por el Instituto Saint-Luc Tournai (Bélgica). Gillet  ha trabajado como arquitecta tanto en Bélgica como en Costa Rica, país en el  que vive desde 1995. Su estudio, TAG Arquitectos, se especializa en proyectos  pequeños y sostenibles. La mayor parte de sus trabajos se compone de diseños y  remodelaciones de casas de habitación, pero también ha construido oficinas,  condominios y apartamentos, además del hotel de montaña Celeste Mountain Lodge.  Sus proyectos son una mezcla de su formación europea y la influencia de la  arquitectura tropical.
Junto a su trabajo como arquitecta, Jacqueline  Gillet docente de la Escuela de Arquitectura de la UCR desde hace 15 años.

     

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo  completo se encuentra en la edición impresa.

Por: Cristina Morales │Fotografía: Osvaldo Quesada

  
 

Cariari cúbico
                                                           
                                             

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Cariari cúbico

La  arquitecta Eugenia Solís demuestra con este proyecto lo bien que se adapta el  estilo contemporáneo al clima cálido de Ciudad Cariari. Al apostar por la  frescura y el minimalismo, el cliente sale ganando.

En  climas muy cálidos, muchos eligen esconderse del sol. La casa que Eugenia Solís  diseñó para una joven familia en Ciudad Cariari, Heredia, lo deja entrar por  todos los rincones, abriéndose totalmente al entorno.

Debido  a que prácticamente la mitad del espacio está cubierto de vidrio, el  interior de la vivienda cuenta con una gran luminosidad y existe una  transición fluida entre adentro y afuera. El control de la temperatura se logró  en este caso mediante una serie de parasoles ubicados tanto a nivel del suelo  como del techo y de puertas corredizas que se mantienen abiertas la mayor parte  del tiempo. Este diseño permite una circulación constante de aire, que  baja la sensación de calor y de humedad.   Se trata de arquitectura contemporánea para los trópicos.

Integrar  y especializar

Si  bien la fachada este revela poco sobre el interior del proyecto, sí se  reconoce en ella su espíritu en la estructura cúbica y el dramático techo de  una sola agua que se espían desde la calle. La entrada a la vivienda se da por  una puerta maciza de madera, que se abre hacia la sala. Para la arquitecta, la sala es “el corazón de la casa”, el elemento central alrededor del cual  se ubican todos los elementos secundarios.

Si  bien la vivienda es muy abierta, tiene la cualidad de que todas las áreas  están muy bien definidas visualmente.Los espacios superiores no se divisan  tampoco desde la sala, y sin embargo se mantiene la sensación de un gran cubo  amplio.

Se  trata, como bien acota Solís, de “saber integrar pero también saber  especializar”. Esto es especialmente importante en el caso de una familia  con tres hijos, en donde cada miembro necesita de su propio espacio. Así, el  cuarto principal se ubicó en el volumen opuesto a las habitaciones de los  hijos, para que tanto adultos como menores disfruten de la máxima privacidad  posible aun estando perfectamente integrados.

Igualmente  sucede con la cocina, pues esta se puede independizar por medio de puertas  corredizas de trupan laqueado. Cuando  están abiertas, las puertas son casi invisibles, pero cerradas semejan una  pared, lo cual permite separar totalmente el área de preparación de comidas de  la sala y el comedor.

Arte  minimalista

La  entrada de esta vivienda se diseñó como una pequeña galería, y también el muro  principal cuenta con iluminación diseñada para exhibir uno o varios cuadros.

Más  allá del arte que deseen exponer los dueños, la casa tiene una serie de  cualidades estéticas que hacen innecesaria gran cantidad de adornos. Ya desde  la entrada vemos la escalera, adornada por la vegetación y las piedras del  patio interno. Esta escalera-escultura se construyó con la misma madera usada  para la puerta principal y la tarima de la sala, con lo cual estos tres  elementos comparten un lenguaje común que unifican el espacio a la vez que  contrarrestan un poco la rigidez y frialdad del concreto.

El vidrio es otro material que da una sensación de ligereza a un proyecto  tan sólido como este. En las habitaciones, las paredes no llegan hasta el cielo  raso, sino que son interrumpidas por secciones de vidrio, para no perder la  transparencia y luminosidad que caracterizan al resto de la casa. Como señala  Solís, esta manera de trabajar las partes altas de la residencia da la sensación de una gran amplitud, “como si el   cielo raso pasara recto”.

En  la primera planta, la apertura hacia el exterior es más que una sensación, pues  la posibilidad de abrir la casa totalmente hacia las dos terrazas externas  invita a aprovechar las zonas verdes al máximo, incluyéndolas dentro del área  de vivienda. A ambos lados de la sala, se encuentran patios diseñados con  vegetación y piedras, y en el patio externo se incluyó un espejo de agua. El  gris del espejo de agua combina a la perfección con los distintos tonos de las  paredes y el gris de las piedras, colores que permiten que resalte aún más el  rojo brillante con que fue pintada la pared del estudio. En esta casa, el  minimalismo y el monocromatismo se rompen con estilo.

                                        
Ficha Técnica
Diseño  arquitectónico: Arq. Eugenia Solís
Diseño eléctrico: Deinsa  S.A.
Construcción:  Constructora Aned Ltda.
                                                
                                                              
La arquitecta

Eugenia Solís  Umaña estudió arquitectura en la Universidad de Costa Rica (UCR) y ejerce la  profesión desde hace más de 30 años. Entre sus proyectos más importantes  destaca la remodelación de la actual embajada de Chile.

Especialmente  interesada en la relación de la arquitectura con el clima y el ambiente, Solís  obtuvo una maestría en arquitectura tropical en el 2005, con un proyecto que  proponía la restauración y remodelación de la Estación de Trenes de Limón.

Además del trabajo en su estudio de arquitectura,  Solís se desempeña como coordinadora y profesora de la Maestría en Arquitectura  Tropical de la UCR y es cofundadora, junto con José Alí Porras, del Laboratorio  Bioclimático de la Escuela de Arquitectura.
       

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en  la revista impresa.

     

Por:  Cristina Morales, colaboradora / Fotografía: Germán Fonseca

  
 

Casa Cajun
                                                       
                                                   

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Casa Cajun

Además de la arquitectura  saludable como filosofía de diseño, las dos intenciones principales que fueron  generando la espacialidad de Casa Cajun son: propiciar los encuentros  familiares y potenciar el contacto con la naturaleza.        

En el límite oeste de la  provincia de San José, lejos del barullo citadino, Casa Cajun quiere ser esa  casa de campo que de puertas abiertas recibe a su entorno y lo incorpora al  punto de que el afuera nunca es ajeno en la vivencia espacial. 

El equipo a cargo de este  proyecto estuvo conformado por la arquitecta Katia Martén (Katia Martén  Arquitectos), quien estuvo al frente con el diseño arquitectónico, la arquitecta  Aldy Solano (Architecture of Space), encargada de la inspección durante la  ejecución del proyecto, y la arquitecta Ana Fernández Dengo (Marten Interior Architecture), quien apoyó con los detalles de interiorismo  tanto en acabados como en diseño de muebles.

Arquitectura saludable

Los años de experiencia de Katia  Martén en el ejercicio de la arquitectura, actualmente sitúan el desarrollo de  los proyectos de su estudio en una búsqueda que trasciende el mero hecho de  proyectar formas. En este sentido, nos hablan de crear arquitectura saludable,  lo cual definen como: “analizar más que conceptos sostenibles para convertir en  una prioridad la creación de espacios sanos para las personas que los  habitan”.

En total congruencia con esta filosofía, según nos  explican las arquitectas, “en cada decisión de diseño se tomó en cuenta el uso  de materiales no tóxicos, el control de la humedad, temperatura e iluminación,    así  como la correcta ubicación de los equipos   electromagnéticos, para asegurar espacios sanos para las personas que  habitarían este proyecto en particular”. Además, señalan que: “lo importante es crear espacios que nos nutran, nos  abracen y despierten los sentidos.  Espacios donde podamos recuperarnos,  descansar, vivir una vida plena, tanto la familia como la comunidad,  interactuando respetuosamente con el medio ambiente”.

Los  encuentros familiares y el contacto con la naturaleza

Además de la arquitectura  saludable como filosofía de diseño, las dos intenciones principales que fueron  generando la espacialidad de Casa Cajun son: propiciar los encuentros  familiares y potenciar el contacto con la naturaleza.

Casa Cajún está ubicada en un  lote que propicia que un amplio jardín la rodee; sin embargo, este entorno  verde nunca queda afuera porque el corazón de la casa es un patio central. El actor principal de este patio, es un árbol que tiene el especial significado  de haber sido sembrado por la bisabuela de la propietaria de la casa.

Para llegar al área privada desde  el patio central, se transita un pasillo de una agradable escala humana con una  pared acentuada por el color que le da nombre a la casa, y que mediante  perforaciones en forma de cuadrados tamiza la luz y permea la vista para buscar  refugio hacia la intimidad de la familia. Este espacio está compuesto por un  dormitorio principal con su baño, clóset y área de masajes; tres dormitorios  secundarios cada uno con baño y clóset; y una sala familiar. 

El patio central simboliza el  afuera traído al adentro, y el área social cumple con este mismo concepto pero  a la inversa: el adentro llevado afuera. Tanto la sala como el comedor se abren  a una terraza techada que poco a poco se desintegra en un deck que acoge una piscina y más allá se extiende la vista hacia  el jardín.

Este manejo espacial es parte de  una informalidad que permite e incentiva la reunión de familiares y amigos.

Es parte del programa arquitectónico de la casa un  estudio, cocina y antecomedor, todo el área de servicio y pilas más el garaje,  los cuales se integran con la misma armonía e informalidad que el resto de los  espacios.

Totalmente  satisfechas de todo el proceso de diseño y ejecución de este proyecto, para  Katia Martén, Aldy Solano y Ana Fernández, este trabajo es el producto de  entender que han venido “diseñando para un protagonista, un ser natural y  propio del terreno como base del diseño…”, que en este caso particular fue ese  árbol plantado hace años, silencioso pero presente como una conciencia que  integra, además que vitaliza, lo construido con sus habitantes y su entorno.       

                                                   
Ficha Técnica
Nombre  del Proyecto:              

Diseño  Arquitectónico:             
               
               
               
               


Diseño  de interiores:

             



Diseño  Estructural:

             


               

Diseño  Electromecánico:  

             


Diseño  piscina, jacuzzi y deck:

             



Diseño  de Iluminación:

             

Diseño  Control Inteligente:

             

Constructora: 

           

Superficie  construida:

Casa Cajun


Arquitecta Katia Martén, KMA
Arquitecta  Aldy Solano, AOS

           

Arquitecta Ana  Fernández Dengo, MIA

           

Ing. Enrique  Moreno Estrada/ Ing. Adrián Moreno  Rojas.

           


Circuito, Ing. Andrés  Gómez Portugués.

           


Arq. Javier  Martén, Marten Landscape & Associates.

           



Darko  Lighting, Beatriz Pijuan.


Arte en Luz.

           


TRAESA
             
             

711 m2.

 
                                                                           

Arquitectura KMA-MIA-AOS

Katia Martén Arquitectos (KMA) trabaja de la mano con  Marten Interior Architecture (MIA) y Architecture of Space (AOS) con el  compromiso de crear espacios donde la búsqueda por el balance de los elementos  para el bienestar del usuario es la prioridad.

Katia Martén Herrero es la fundadora y arquitecta  principal de la firma Katia Marten Arquitectos. Con una práctica profesional de  casi veintisiete años ha desarrollado una gran cantidad de proyectos tanto  residenciales como comerciales, entre los cuales se puede mencionar:  Toyota-Purdy Motor, Casa Espavel, Casa Magenta, Villas y Hotel Giardini de  Papagayo, Residencia Montaña Azul, MIDAS CR, Ciudad Toyota, Budget Alajuela y  Paseo Colón, Natur, Residencia Reserva Conchal, Residencia Puertocito, Toyota  Rent a Car, Condominio Lotus, Residencia Guacamaya, Condominio Agua de Mar, Spa  Asclepios, Residencia Helgoland, etc.

       

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en  la revista impresa.

     

Por:  Paula Piedra, diseñadora de interiores / Fotografía: Rodrigo Montoya

  

Casa Florida
                                                       
                              
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Casa Florida

Jaya Zebede buscó la coherencia y la unidad máxima en su más  reciente proyecto, realizado en el sur de los Estados Unidos.

“Mis proyectos siempre comienzan con un diagrama  de circulación simple y claro”. La sentencia de la arquitecta Jaya Zebede  toma forma y acabados en su obra Residencia Franco, en la costa sur de  Florida, Estados Unidos.

El proyecto, precisamente, potencia lo mejor del  sitio y resta protagonismo a aquello ineludible que se encuentra alrededor.

Gran H

“El proyecto está ubicado en Golden Beach, uno  de los pocos barrios en Dade County que colinda con el mar y que es  exclusivamente para casas privadas, donde hay una restricción de altura de 30  pies” (9,14 m). Ambas particularidades se convirtieron en claves de la obra:  esta sería alargada, pero jugando con los vacíos para dar visibilidad al  paisaje.

La propiedad colinda al norte y al sur con  viviendas de un complejo residencial. Al este se encuentra la calle de acceso y  al oeste los canales. De ahí que la arquitecta buscara potenciar la vista  hacia el oeste desde todos los espacios de la casa, negando las  colindancias pero sin abstraerse por completo. Por eso precisó de una paleta de  materiales y colores limitada pero enérgica que, desde el acceso principal,  marcan la tendencia del resto de la obra: paños de estuco blanco, pizarra,  vidrio y madera.

Además, desarrolló dos naves alargadas en las  colindancias y una central más corta, formando una especie de hache mayúscula  (H) que enfatiza el espacio del acceso y de la terraza trasera. “La idea de  la casa es integrar los espacios del exterior con las áreas interiores. Por lo  tanto, se crean dos patios: uno en el frente y otro hacia la parte de atrás de  la casa, y el espacio principal de sala-comedor se integra en su totalidad a  ambos espacios abiertos”, explica la arquitecta. Incluso “los pisos del primer  nivel son todos de piedra caliza, tanto adentro como afuera; la única  diferencia es el acabado de la piedra para que esta no sea resbalosa en el  exterior”.

Esta distribución permite la entrada de  iluminación natural desde múltiples perspectivas y crea un espacio central que  funciona de eje para acceder al resto de áreas.

Interiorizar la unidad

Tras el acceso, sobre un porche de madera entre  el ala norte y sur del hogar, se encuentra el salón principal y un amplísimo  ventanal hacia la terraza, la piscina y los canales. Este espacio central está  ocupado por la sala y el comedor con acceso directo al exterior. A la  izquierda, además, se encuentra un cuarto de invitados, una pequeña oficina, un  salón de entretenimiento y otro familiar. A la derecha, en cambio, se ubica la  cocina y el área de bodegaje. El interiorismo estuvo a cargo de Deborah  Wecselmsn, quien añadió mobiliario y accesorios en colores tierra y dorados  opacos, manteniendo la sobriedad y elegancia del sitio.

El enchape de la fachada se  repite en sectores delimitados tanto internos como externos, subrayando el  ligamen entre uno y otro. “Las paredes de  piedra pizarra se definen igualmente adentro y afuera de la casa. El resto son  paredes blancas y paredes de vidrio, con algunas superficies focales en madera,  que a veces aparece en el piso como en el patio del frente o el muelle, y a  veces en las paredes que forran los balcones”.

La terraza está cubierta en parte por el segundo  nivel, que se proyecta como un alero sobre la madera del deck. Allí está ubicada un área de barbacoa y un comedor externo.  Junto a este se desarrolla una piscina angosta y alargada que dirige la mirada  hacia el mar Caribe. Los espacios internos, precisamente, están organizados  “alrededor del patio trasero, el cual tiene como elemente focal la piscina  longitudinal”.

En el segundo nivel, al cual se ingresa por  medio de una escalera escultural junto a la puerta principal, se ubican las  habitaciones, privadas y discretas, pero las cuatro con vista al muelle.

La arquitecta buscó un diálogo directo entre  los distintos materiales para enfatizar la unidad y coherencia de la obra en su  totalidad, llenando de evocaciones cada espacio, fuera interno o externo,  borrando la frontera entre ambos.

                                                                        
Ficha Técnica

Diseño arquitectónico: Jaya Kader Zebede, KZ  architecture, Inc.
Diseño paisajista: Enea Garden Design
Diseño estructural: Arbab Engineering
Ingeniero MEP: Leo Naveiras Engineering, Inc.
Diseño interno: Deborah Wecselman Design

                                                          
La arquitecta

Jaya Kader Zebede es  arquitecta graduada de Art and Architectural History en la Brandeis University  en 1984, y master of Architecture en  la Harvard University Graduate School of Design en 1988. Kader es costarricense  y radica en Estados Unidos, donde ha trabajado junto a arquitectos como Moshe  Safdie y Graham Gund. En el 2003, funda su firma KZ Architecture, desde donde  se ha abocado al diseño y la construcción con certificación LEED, de la que es  profesional acreditada.

Su proyecto Lowenstein-Boano ha conseguido distintos  reconocimientos, como el Design Award del Florida Chapter del American  Institute of Architects (2008), y las certificaciones LEED Silver del Green  Building Council de Estados Unidos en el 2009 y la Gold del Florida Green  Building Coalition 2009.

*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en  la revista impresa.

     

Por: Randall Zúñiga, periodista* rzuniga@nacion.com  / Fotografía: Robin Hill, cortesía de Jaya  Zebede