Revista Su Casa - http://www.revistasucasa.com/contenido
MuteMusic o la paradoja de los sentidos
http://www.revistasucasa.com/contenido/articles/876/1/MuteMusic-o-la-paradoja-de-los-sentidos/Paacuteginas1.html
Por Andrés Fernández
Publicado el 05/3/2011
 
La música puede expresarse más allá del sonido, lo mismo que las imágenes no cesan de emitirlo.

Sucasa 60

MuteMusic o la paradoja de los sentidos


MuteMusic o la paradoja de los sentidos

La música puede expresarse más allá del sonido, lo mismo que las imágenes no cesan de emitirlo.

¿Se pueden ver los sonidos? ¿tienen música algunas imágenes?… al margen de la paradoja que tales preguntas puedan representar y representen, en efecto, hay una manera de percepción que parece responder a ellas: la sinestesia, fenómeno cerebral que mezcla los sentidos a la hora de percibir.

Facultad poco común, las personas que la experimentan -los sinestésicos- ven los sabores, tocan los colores o gustan los sonidos.

Sinestesia musical

Así, quienes ven en su mente las notas musicales o la melodía de diferentes instrumentos, como formas geométricas que se mueven en distintos colores o texturas, experimentan la sinestesia musical.

Ventana abierta a nuestro cerebro, al cómo percibimos y al cómo pensamos, la sinestesia es el concepto del que parte un joven fotógrafo costarricense, para resolver algunas de las incógnitas que le plantea su oficio de plasmar en imágenes lo que le rodea. En su búsqueda en ese sentido, José Ignacio González dio con la sinestesia musical como una herramienta para su proyecto ‘MuteMusic’.

“En el año 2009, durante un viaje a la ciudad de Buenos Aires, Argentina, asistí a un concierto de la banda ‘CardoRuso’, y de inmediato noté que el tipo de iluminación que utilizaban y el sonido que emanaban, podían trabajarse por medio del lente de la cámara para crear mi propia música visual. Me puse a trabajar aplicando y experimentando con varias técnicas, y fue en ese momento en que la idea de la sinestesia y la necesidad de tratar de expresarla surgió dando como resultado éste proyecto.”

No en balde, la más frecuente de las sinestesias, es aquella que une percepciones visuales y auditivas, de modo que los sonidos, las palabras o la música, evocan simultáneamente la visión de los colores. Ese fue el principio del que partió González en su búsqueda: La música puede expresarse más allá del sonido, lo mismo que las imágenes no cesan de emitirlo.”

Fotografiando el sonido

“Esa frase surgió al momento de plantear el proyecto MuteMusic, como explicación de su esencia. Pretende ser el lema del proyecto fotográfico y parte de la motivación del mismo, que es lograr que la música no sólo se escuche, sino que se sienta y que se vea, como elemento imprescindible en la creación humana.

- ¿Cuándo se presentó MuteMusic por primera vez?

“La exposición se inauguró el 14 de julio del año 2010, en el Centro Cultural de Mexico. Y junto con la exposición se hizo una especie de happening, donde los músicos Alberto Font, Roberto Fuchs y Alejandro Sauter se encargaron de improvisar al compás de las fotografías.”

De acuerdo a la percepción sinestésica, la música es capaz de expresarse visualmente, y es cuando los colores fríos se ligan a sentimientos de tristeza, soledad, dolor o angustia, mientras que a los colores cálidos se les asocia con todo lo contrario: notas animadas, colores cálidos, tales como rojos, naranjas y amarillos.

“Se puede pintar un cuadro escuchando música -que se quiera o no, va afectar su percepción, y por lo tanto el resultado final de nuestro esfuerzo-; igualmente, muchos programas de música están diseñados para que, al sonar esta, exprese todas esas notas y ritmos en secuencias y ondas coloridas. Así que matemáticamente visto, podríamos decir que científicamente esto es una realidad… mientras que metafísicamente hablando, basta con percibirlo. Con la exposición Mute Music, yo propongo todo lo contrario: que el sonido pueda ser percibido por medio de lo visual deliberadamente.”

Sinestesia inducida

Así, MuteMusic nació de la búsqueda subjetiva del artista en pos de equivalencias entre la música, los ritmos, los colores y sus respectivos tonos, así como del sentimiento implícito en la percepción humana.

La muestra consta de 10 imágenes de gran formato, que muestran cómo la música emana a través del aurea de los músicos y de los mismos instrumentos con que la interpretan; algo que las vuelve a veces imágenes abstractas o, al menos, unas donde la figuración no es necesariamente lo más importante, con lo cual se crea el sentimiento de estar ‘escuchando’ una fotografía que, por otra parte, puede ser percibida como completamente ‘muda’.

- A tu juicio ¿cuál fue la reacción del público a la exposición?

“Además de que la asistencia fue muy buena, pienso que el público se compenetró bastante con la actividad, hubo comentarios muy positivos, y noté que la personas de verdad se ‘perdían’ en la imagen, se abstraían en ellas.”

- Las fotografías, como producto plástico en sí ¿son comprensibles al margen de la música que las generó en su momento?

“Hay que recordar que las fotografías, aunque son un producto basado en una sonoridad específica, no pretenden expresar la música que sonaba en el momento de la toma; entonces más bien pretendían ser la partitura de una nueva sonoridad, y que la música surgiera de la interpretación visual de las mismas. En todo caso, como toda obra creada con música de fondo, está influenciada por ritmos y tonos que en algún momento del proceso se incorporaron en la toma como ritmos y colores a su vez. Por eso pienso que tanto la música que sonaba a la hora de ser creadas, como la música creada a partir de las mismas durante el happening, son comprensibles y asociables con las fotografías, así como parte y producto de las mismas.”

- ¿Continúa MuteMusic, o hay otros proyectos afines en carpeta?

MuteMusic como proyecto, me parece que ha cerrado una etapa importante, que fue el primer contacto, la primera expresión o gesto de su relación con el público. Como concepto, siento que es necesario seguir trabajando en él, en diferentes versiones, en diferentes etapas y en diferentes géneros.”

*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa.

Por Andrés Fernández, arquitecto. Fotografías: José Ignacio González