Yucatán
Un viaje a la semilla
Esta región peninsular posee una historia cultural inigualable: Los Mayas; civilización con avanzadas nociones matemáticas, amplios conocimientos astronómicos y una arquitectura invaluable.
Nada puede preparar para la extraña sensación de estar frente a las imponentes zonas arqueológicas de la península de Yucatán. El aire de misterio que se respira en ellas lo deja a uno con tristeza y nostalgia y con muchas preguntas en busca de respuesta. ¿Cómo una civilización con una arquitectura tan avanzada y con sofisticados conceptos en matemática y astronomía desapareció sin dejar rastros del porqué?
Chichén Itzá
En todo el sitio encontramos construcciones impresionantes como el Templo de los Guerreros, el Grupo de las Mil Columnas, el Juego de Pelota y El Observatorio.
Uxmal
Muchas veces había visto el Cuadrángulo de las Monjas en fotografías. Pero estar ahí es otra cosa; una especie de escalofrío recorre tu cuerpo. Los cuatro palacios que componen el Cuadrángulo, construidos cerca del año 900 d.C. encierran parcialmente el perímetro de una amplia plaza. Hemos llegado desde el costado sur después de subir una gran escalinata de 80 metros de ancho que conduce al palacio meridional. Ahí se abren ocho puertas que dan a sus respectivas recámaras. En medio de la fachada, se accede a la plaza central flanqueando un arco maya.
La Pirámide del Adivino
Dejamos el Cuadrángulo de las Monjas atrás y caminamos hacia otra de las imponentes estructuras de Uxmal: la Pirámide del Adivino. Su particular base elíptica recuerda, en su forma, las casas tradicionales yucatecas.
Ek’Balam
Dos murallas concéntricas protegían la ciudad en la época prehispánica. Sus 15.000 habitantes vivían en 12 kilómetros cuadrados que cuando fueron abandonados comenzaron a ser cubiertos por la selva.
La Acrópolis
Con 32 metros de largo, 158 de frente y 68 de fondo, la imponente estructura principal de Ek´Balam es producto de sucesivas etapas constructivas. Las últimas excavaciones revelaron un intrincado grupo de esculturas ocultas debajo de capas de piedra y protegidas de las inclemencias del tiempo a tal punto que pareciera que fueron levantadas hace apenas unos pocos años.
Nos alejamos de Ek´Balam con la sensación de que las ruinas mayas todavía ocultan sorpresas. Si pensamos que solamente en este sitio quedan dos pirámides por develar, ¿qué otras maravillas estarán ocultas bajo las grietas del tiempo?
Izamal
En uno de sus viajes a Latinoamérica, el papa Juan Pablo II visitó Izamal. 444 años antes los misioneros franciscanos fundaban en este lugar, conocido entonces como Papolchach, el majestuoso convento de San Antonio de Padua.
El Templo de la Purísima Concepción y antiguo Convento de San Antonio de Padua
Al edificio, construido en el siglo XVI y parecido a una fortaleza, se puede llegar por medio de tres rampas orientadas al norte, al sur y al este. El templo con fachada de reminiscencias platerescas y bóvedas de cañón, es la casa de la Virgen de la Inmaculada Concepción, reina y patrona de Yucatán.
Pueblo mágico
Con solo llegar a Izamal nos damos cuenta de porqué se le nombra como Pueblo Mágico. El amarillo adorna las fachadas de todo el lugar. Las casas coloniales, el convento, el mercado. Las calles adoquinadas y los faroles a la vieja usanza terminan de completar el cuadro del pueblo. De noche, la ciudad ofrece una experiencia singular: los perfiles de las pirámides y las construcciones coloniales conviviendo en silencio 500 años después del choque de culturas. |