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Mitologías cotidianas: Un encuentro con Claudio Fantini
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Por Hania Rodríguez / Rebeca Villalobos
Publicado el 12/6/2007
 

Atrevido, sarcástico en su experimentación permanente, Claudio presenta su última producción

Sucasa 39


Mitologías cotidianas: Un encuentro con Claudio Fantini


Mitologías cotidianas:
Un encuentro con Claudio Fantini


Atrevido, sarcástico en su experimentación permanente, Claudio presenta su última producción, que viene a dar cierre a un proceso en el cual su más clara obsesión pictórica, la figura humana, en las más diversas y complejas situaciones, es la gran protagonista.

Hijo de inmigrantes argentinos radicados en Ciudad Quesada, Alajuela, desde la década de 1960, Fantini, se ha enfrentado desde muy niño a la vaguedad que produce ese estado de la no pertenencia propia de la inmigración. De ahí el eclecticismo patrio que confluye en la propuesta estética del artista a partir de un pluralismo estilístico y temático. Así, combina la pintura, la técnica fotográfica, algunos recursos de la serigrafía y el dibujo y el cromatismo propios de los graffiti con la elaboración más clásica de la figura humana; el erotismo con la violencia; lo visceral con lo sublime; la acidez con la risa.

Una charla amena condimentada con el sabor intenso de un vino tinto, tan español como las aceitunas que lo acompañan, propicia este acercamiento al trabajo pictórico de Claudio Fantini.

¿Qué significan para vos las tendencias posmodernistas y transvanguardistas? ¿te sentís inmerso en alguna de ellas, las reconocés en tu trabajo?

—Creo que las denominaciones que alguien hace sobre el trabajo de un artista se deben a una necesidad de encasillarlo, muchas veces para acercarse a su obra, para estudiarla, para tratar de entenderla…pero dudo que un artista se siente hoy a pensar en la escuela a la que pertenece o a qué grupo adherirse…Bueno, la verdad es que sí hay muchos que lo hacen, pero no me incluyo en ese grupo; lo que creo es que la pintura es un lenguaje en constante transformación y evolución y lo que hay que hacer es tratar de adaptarse a los tiempos que a uno le ha tocado vivir. En realidad, me veo un poco como una esponja: absorbo imágenes de cualquier lugar y las aglutino para futuras composiciones.

Claro, si esto se analiza en términos de principios podría decirse que es transvanguardista por ese saqueo visual, por ese picoteo… ¿Qué te puedo decir? A mí me toca hacer y no denominar mi trabajo…las tendencias tal vez estén más en la mirada de quien lo ve que en mí.

—¿Cómo construís esos mundos, esas escenas, esos personajes?

—Los mundos que construyo me recuerdan cada vez más las sensaciones espaciales y territoriales que tenía en mi infancia. Yo vivía en un pueblo pequeño que todavía no llegaba a ser ciudad (hoy Ciudad Quesada es enorme, ha crecido mucho desde entonces)…y con solo desplazarse unas cuantas cuadras uno podía llegar a los bordes de ese espacio, a sus límites, me explico…ríos, precipicios, baldíos…y en mis juegos el objetivo era siempre llegar a esos bordes, tocarlos, hacerlos míos…y bueno, hay mucho de ello en mis construcciones espaciales… ¿Los personajes? A mí, lo que me interesa es pintar gente normal, de todo tipo, a la que veo todos los días, pero en situaciones no cotidianas; es decir, me gusta ponerlas en situaciones inquietantes, límites, inusuales…

—Al echarle una primera mirada a tu trabajo, parece inevitable encontrar cierto paralelismo con la obra de Dalí, de Magritte, de Bacon, ¿qué pensás de eso?

—Bueno, echale una segunda mirada a ver qué encontrás (risas). No, en serio, más bien hubiera pensado en otros nombres… Tal vez en Clemente o Immendorf por citar un par de nombres. Hace un rato me hablabas de un asunto cinematográfico que ves en mis trabajos, pues, para decirlo en esos términos, todo son meros homenajes que hago a otros que se han dedicado también a este oficio. La verdad es que a mí no me interesa negar influencias, que de hecho tengo muchas. Para mí, las influencias no son peligrosas en sí mismas, el peligro sería, más bien, la incapacidad de digerirlas.

*Adaptación Revistasucasa.com, la entrevista completa y la biografía del pintor se encuentran en la edición impresa.

 

Por: Hannia Rodríguez y Rebeca Villalobos*, colaboradoras / Fotografía: Cortesía de Claudio Fantini