Una fusión entre lo contemporáneo y lo cálido, la privacidad y el espacio abierto, los nuevos tiempos y las nostalgias, el presupuesto y la calidad. Rafael Vergnani valoró cada elemento y logró mucho con poco.
La arquitectura es un arte, pero uno que se diferencia de otras artes porque, además de un afán estético, debe tener un sentido utilitario, más toda una serie de factores puramente mundanos que interfieren en la obra. He ahí por qué la construcción de cada proyecto es un reto para los artistas encargados de levantar sueños habitables.
El arquitecto Rafael Vergnani nos presenta una obra que cumplió su cometido y que, barajando los distintos factores en juego, finalmente logró realzar las bondades del diseño contemporáneo en una Costa Rica todavía conservadora.
Puerta a un paisaje distinto
Ubicada muy cerca del centro de Moravia, la casa llama la atención por diferenciarse notablemente de las típicas casas de techo rojo que predominan. Sin embargo, al momento de acercarse, de repente ésta se oculta a la vista, y pocos imaginan el mundo interno que resguarda.
Una vez cruzado el discreto primer umbral, se va ensanchando un terreno que expande el espíritu y lo invita a gozar de la naturaleza y la lluvia, olvidando de inmediato que allá afuera están el ruido y la aglomeración.
Conservar e integrar
La casa tiene sus bases en un lote que algún tiempo atrás fue el patio donde su dueño jugó de niño. El terreno consistía en un talud con árboles perfectos para encaramarse, comer frutas y jugar al escondido. Años después, al momento de construir su vivienda allí, el cliente quería que sus hijas tuvieran el mismo privilegio de espacio abierto que él tuvo, y del que los niños de la capital carecen cada vez más.
Que el terreno no fuera plano y tuviera árboles fue lo primero que le dio a entender a Vergnani que su tarea iba a consistir en integrar su modelo a las características del lote, y no al revés, modificar el lote para que se adapte al diseño. Así que aprovechó para hacer una casa en dos niveles, de modo que, dependiendo de la posición, se pueden apreciar distintas vistas del exterior.
A este privilegiado efecto casi salvaje hay que añadir el matiz que da el ver y escuchar el agua cayendo libremente desde el techo, sin canoas que impidan su fluidez.
Aprovechar la naturaleza presente en el terreno no es solo un privilegio del exterior, sino que los grandes ventanales que dominan por doquier invitan al paisaje a formar parte del espíritu interno de la casa, de modo que lo de afuera y lo de adentro se unen. La integración está presente tanto entre la intemperie y el interior como entre las distintas habitaciones, pues aunque cada una tiene su propia área, la carencia de divisiones marcadas permite una relación entre todas, estilo propio de los modelos contemporáneos.
Reto y solución
El presupuesto limitado fue uno de los principales desafíos; por ello, se optó por realizar una obra con materiales livianos y acabados sencillos.
Un modelo contemporáneo ofrecía varias ventajas, tanto para la apreciación del exterior, como para los costos. Mampostería de block en el primer nivel y no columnas coladas (salvo unas pocas columnas estructurales), un entrepiso liviano y no de concreto y el uso de fibrocemento son algunos de los trucos que permitieron mantener relativamente bajo el presupuesto. Además, como señala Vergnani, “buscamos no solo un sistema constructivo económico, sino también ágil para construir. De ahí que solo tardamos cuatro meses en desarrollar todo el proyecto”.
Los acabados no son lujosos, sino los propios de los materiales: concreto expuesto, madera de pino tratada y metal. Otra integración entre presupuesto y diseño. “La fusión de la madera con el concreto busca contrastar la frialdad que puede dar este último, porque normalmente la gente tiene el concepto de que lo contemporáneo es frío. Entonces aquí agregamos elementos como la calidez de la madera, la luz natural y el paisaje exterior”.
La filosofía aplicada por Vergnani en esta ocasión es la de utilizar un diseño versátil, creativo e ingenioso, que supiera aprovechar hasta el último centímetro.
Ficha Técnica
Diseño arquitectónico: Arq. Rafael Vergnani Cirelli
Diseño estructural: Ing. Carlos Andrés Chávez
Diseño eléctrico: Ing. Roger Quirós
Diseño de iluminación: Arq. Rafael Vergnani Cirelli
Dibujo de planos: Dibujo Arquitectónico S.A.
Construcción: Luis Sandí Constructora
Diseño de mobiliario: Arq. Rafael Vergnani Cirelli
Ebanistería: Fernando López y Jorge López
Ventanería de aluminio: Vidrios Max
El arquitecto
Rafael Vergnani inició sus estudios de Arquitectura en la Universidad de Costa Rica en 1991. Posteriormente culminaría su bachillerato y licenciatura en la Universidad Autónoma de Centroamérica. Luego de su licenciatura se ha mantenido en constante actualización a través de cursos y seminarios sobre paisajismo, diseño ambiental y NFPA 101, entre otros temas. Su principal campo de trabajo se da en el área de proyectos habitacionales: residenciales, apartamentos, condominios y torres de apartamentos, y proyectos comerciales como oficinas o centros. Su ideal de trabajo se proyecta principalmente a trabajos que contemplen la sostenibilidad ecológica. Su mayor tendencia es hacia lo contemporáneo, aplicado a las necesidades propias de cada proyecto
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa.