- Por Inti Picado
- Publicado 12/5/2007
- Portada
-
Calificación y comentario:




|
|
|
La poética del silencio En esta obra del arquitecto Eugenio Trejos, la luz, el agua y las transiciones entre el interior y el exterior, muestran una obra reposada y madura, donde los ritmos de la naturaleza crean espacios siempre nuevos y cambiantes Desde el momento en el que se está al frente de la casa, en un barrio residencial al norte de la capital, nos topamos con una obra arquitectónica con carácter propio, que rompe con el contexto construido a su alrededor, mas no con el sitio en el que se emplaza. La casa no empieza ni termina en la puerta de acceso los espacios exteriores también son parte de ella. Puertas adentro, descubriremos que el exterior y el interior también confluyen, los espacios se mezclan y la arquitectura comienza a ser una con el sitio. EL AGUA UN SONIDO LLENO DE SILENCIO El agua y sus sonidos nos acompañarán a lo largo de la vivienda, y lo que es más importante, su arquitectura es una búsqueda de estrechar lazos con los sentidos. Dada la topografía propia del terreno, debemos subir por una escalera zigzagueante hasta el vestíbulo de entrada. Pero el camino es sedante; el sonido del agua nos acompaña y pareciera querer contarnos historias del origen de los tiempos, cuando el mundo no era más que silencio. EL PATIO Al final de la propiedad, un amplio patio se abre al cielo. En él, una terraza de madera parece descansar al lado de la piscina, origen del espejo de agua que se aventura dentro de la vivienda. El verde del zacate ofrece un contraste necesario. Su vibrante tono saluda y, junto al azul de la piscina, brinda balance a los tonos neutros de la residencia. PALABRAS FINALES Según palabras de I.M.Pei: “la clave de la arquitectura es la luz”. Ando, Foster y otros grandes maestros han hecho de ella su esencia. En esta residencia, Eugenio Trejos le suma el agua. Con ambos elementos, conjuga una propuesta reposada, que remite a los conceptos básicos y esenciales de la arquitectura. Al leer correctamente el entorno, se aleja de las soluciones fáciles y utiliza aquellas que son correctas. Al final, el resultado es una obra sincera, sin excesos, y en la que el principal invitado es el silencio. *Adaptación Revistasucasa.com, el artículo completo y el currículum del arquitecto se encuentran en la edición impresa.
|
|
Por: Inti Picado, colaborador* |
||

