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Eco cool
Reutilizar la madera de una vieja casa de la zona no era suficiente: el restaurante, bar y lounge Koki Beach debía, además, acercarse a la memoria colectiva de Puerto Viejo, en el Caribe. “Nunca hubiéramos cambiado Miami por San José, pero sí Miami por Puerto Viejo”. La sentencia es de Jorge Polanco, quien junto con Chris Ericsson concretaron un sueño después de 25 años. Polanco quería regresar al sitio donde vacacionaba de niño, como quien regresa a su primer amor. Ambos, junto al diseñador Stephen Silvestri, idearon cada detalle: desde una estructura portátil sobre gaviones, hasta cada mueble y acabado. Ahora es un destino obligado al visitar la costa sur de Limón, Costa Rica. “En el centro del pueblo y frente al mar” Desarrollado en plena debacle económica mundial, el proyecto debió adaptarse a las nuevas condiciones tanto de desarrolladores y financistas como de clientes. “Esta arquitectura es producto de la crisis económica. En un principio nosotros queríamos extendernos un poco más, pero debido a esto decidimos hacer algo sostenible económicamente y con la comunidad”, asegura Polanco. “Queríamos mostrar que sí se pueden hacer cosas con buen gusto reutilizando materiales y conservando la estructura caribeña”, interviene Ericsson. Luego Silvestri complementa: “Queríamos hacer algo típico del área, pero sin ser otro rancho con paja”. Esa mezcla de criterios y condiciones fue entrelazada por el diseñador en un lote comprado hacía más de 10 años. Allí, a una calle de distancia de la playa coralina, Silvestri esbozó una obra pequeña y liviana a partir de materiales locales y objetos prefabricados, y que encaja con el conjunto de edificios cercanos en discreción y sentido local. Devoción por el sitio Para evitar una incidencia fuerte sobre el terreno y dirigir la vista al mar por sobre la calle, la obra se posó sobre gaviones que, expuestos, añaden la textura y color de piedras seleccionadas a mano por el paciente equipo de trabajo. La altura de estos y una barrera de plantas locales también minimizan la contaminación sónica y del polvo de la calle. Sobre los gaviones se colocó una terraza en donde se desarrolla la recepción, un área de restaurante, bar y lounge, reutilizando la madera de una casa local. También las mesas consisten en puertas y ventanas del viejo proyecto. Para proteger de la lluvia y el sol, la terraza fue cubierta en su mayor parte con un alero, mientras que el área de baños, administración y cocina son los únicos espacios que tienen cerramientos laterales, aunque siguen interconectados por un tradicional corredor abierto. En todos los espacios se conservaron los árboles del sitio –almendros y sangrillos– que se abren paso entre la estructura como instalaciones vivas. El acabado tosco de algunos materiales –las piedras y la madera reutilizada, por ejemplo– los hace ideales para el clima imperante de la zona y para un alto tránsito de vacacionista mojados y arenosos. A estos materiales se añadieron acabados típicos de la zona, como la caña brava, elementos de diseño reciclado, como lámparas a partir de botellas de vidrio, y otros que pasaron por una reinterpretación, como jícaras indígenas –que también hacen de luminarias– o sillas de varilla de hierro con novedosos y coloridos diseños hilados. El color, sugerido en antiguos trallazos de la madera reciclada y muy puntualmente en sillas y estructura, evoca los colores tradicionales de las construcciones limonenses. “Lo nuestro era redescubrir el Caribe. No lo amoldamos a nuestra vida, sino que nosotros nos amoldamos a la vida acá y a las necesidades básicas y el entorno”, asegura Polanco. “Al Caribe hay que quererlo y aceptarlo como es”. En ese afán por reivindicar una cultura local cosmopolita, la reutilización y el reciclaje con un alto sentido de la estética, Koki Beach sorprende por su sencillez, su devoción al sitio y por condensar la buena vibra caribeña en una terraza frente al mar.
| Ficha Técnica |
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Concepto; Chris Ericsson, Jorge Polanco y Stephen Silvestri Diseño muebles; Jorge Polanco Jardines; Chris Ericsson Diseño arquitectonico y planta de distribucion; Stephen Silvestri |
| Los diseñadores |
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Los empresarios, diseñadores y amigos Chris Ericsson (izquierda en la fotografía), Stephen Silvestri y Jorge Polanco fueron los artífices de Koki Beach, un refugio en medio del Caribe que liga la vida cosmopolita local con aquella que llevan sus creadores. Junto a ellos trabajaron artesanos locales e indígenas de la comunidad cercana de Bribri |
*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |