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Rural contemporáneo
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Por Randall Zuñiga
Publicado el 05/6/2010
 

Para que Erick Ledezma domara el implacable clima de Bajos del Toro, bastó con una suma: al calor de hogar de un chalet añadió un diseño funcional.

Sucasa 54


Rural contemporáneo

Rural contemporáneo

Para que Erick Ledezma domara el implacable clima de Bajos del Toro, bastó con una suma: al calor de hogar de un chalet añadió un diseño funcional.

Desde la casa, cuando está despejado, se alcanza a ver la falda oeste del volcán Poás. Hacia la otra dirección, se levanta la reservada iglesia de Bajos del Toro, solo unos metros mayor que la veintena de casas que conforman ese pueblo alajuelense.
Cuando el arquitecto Erick Ledezma visitó por primera vez el lote donde luego levantó una versión contemporánea de los chalets reinantes de la zona, insistió en recorrer el pueblo tomando nota de las características de esa “arquitectura sin arquitecto”.
Los techos empinados de estas construcciones las dotan de su característica forma de A, que así como recibe el agua llovida así la hace correr pendiente abajo. Los cerramientos reinantes, en madera y zinc, terminan de describir los proyectos aledaños.
Ante el pedido expreso de sus clientes de construir uno de esos chalets, Ledezma halló la oportunidad de reinterpretarlos acorde con las soluciones actuales en materiales, circulación y confort. “Y es que las casas tipo chalet requieren mucho mantenimiento en esta zona, sobre todo por la alta humedad”. La nueva propuesta fue aceptada sin dilación.

Jugar con el agua

El programa de la obra consistió en proteger del clima,aprovechar visualmente el entorno y la creación de un espacio interno funcional, tanto para la familia del dueño como para futuros huéspedes o inquilinos.
La forma en que Ledezma alcanzó su cometido fue levantar la obra cerca de 60 cm del nivel del suelo, con el fin de mitigar la humedad, y además ser generoso con los aleros del techo. “Quería generar movimiento, variando las típicas dos aguas que se unen en una cumbrera como las casas vecinas; de ahí que opté por hacer un techo más alto que el otro y cerrar la diferencia con un vidrio, lo que permite la entrada constante de luz”, explica.
Asimismo, el arquitecto protegió la privacidad del usuario y el tradicional lenguaje local, volviendo hermética la fachada oeste. “Hicimos la fachada de forma más privada, pues era la relación más directa con la comunidad, con la calle principal, los vecinos y la iglesia”. Aunque la estructura es de concreto repellado y metal, Ledezma añadió una cobertura de pino para ligarla con el entorno, como una cálida piel natural. En este espacio colocó el área de pilas, bodega y baños. “También están los dormitorios en ese costado, para liberar la fachada este”.

Jugar con la luz

El acceso principal se realiza de forma lateral a través de un puente sobre un espejo de agua en el costado sur, que culmina en un pequeño porche. Al cruzar el umbral, se accede a un área social integrada, que goza de una triple altura gracias a la fachada “liberada”: al oeste se abre un amplísimo ventanal con vistas al volcán Poás.
En esta área se desarrolla la sala, el comedor y la cocina, así como una habitación y un baño. Subiendo las escaleras sobre un jardín interno, se accede a dos nuevas habitaciones y un baño compartido, así como a una terraza exterior cruzando un puente de vidrio sandblasteado.
La altura final es aprovechada mediante una sala de televisión-oficina en el mezzanine, que fácilmente puede adaptarse como una cuarta habitación. La separación en la cumbrera de los techos añade la luz natural, así como un conjunto de ventanas triangulares que apenas se divisan en la fachada principal.
Para la zona, el proyecto se ha convertido en un referente. “Ojalá sirva de punta de lanza para que futuros desarrolladores se animen a buscar diseños más contemporáneos y que mejoren las soluciones climáticas”, concluye Ledezma. Ojalá que así sea.

El arquitecto
Erick Ledezma Fernández estudió en la Universidad de Costa Rica, donde obtuvo el diplomado en construcción (1992) y posteriormente inició sus estudios de arquitectura en la Universidad Panamericana y la Universidad Central, donde terminó su licenciatura (2004). De 1992 al 2008 laboró en el campo de los sistemas constructivos prefabricados para las empresas Zitro y Ekstrom. Fue galardonado con Mención Honorífica del Gran Premio Metalco por el proyecto Casa Diego (Palmares) en la VIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos en abril del 2006. Ha diseñado proyectos residenciales, industriales y de oficinas.

Ficha técnica
Diseño arquitectónico: Arq. Erick Ledezma Fernández
Diseño estructural: Arq. Erick Ledezma Fernández
Diseño eléctrico: Ing. Maklin Madrigal Ruiz
Diseño de iluminación: Arq. Erick Ledezma Fernández
Diseño de interiores: William Gamboa Calderón
Diseño de jardines: William Gamboa Calderón
Construcción: Cristián Rojas González
Área del terreno: 1.005 metros cuadrados
Área de construcción: 230 metros cuadrados

*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa.

 
Por: Randall Zúñiga, periodista* rzuniga@nacion.com / Fotografía: Jeaninne Cordero