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Casa Heliconias
Un escaparate para el jardín
Cuando los dueños contactaron al arquitecto yucateco Javier Muñoz ya tenían en mente la casa de sus sueños. Una sola frase resumía lo que querían: la vivienda es la excusa para el jardín.
La casa se emplaza en las afueras de Mérida, a unos dos kilómetros de un pequeño pueblo de nombre Cholul. Los últimos 800 metros de vereda están sin pavimentar y prácticamente no hay vecinos; la casa está rodeada de terrenos aún sin desarrollar, lo cual le confiere sin duda un aire de oasis inesperado. Donde quiera que miremos nuestra vista se pierde en el horizonte pues Mérida es una planicie que se extiende sin conocer límite.
La pureza de las formas
El funcionamiento de la casa simple. El arquitecto Muñoz ha privilegiado las vistas al jardín, fiel a su arquitectura de “exteriores interiorizados”. Para empezar, está la cochera. Ubicada en el brazo derecho del conjunto, se muestra totalmente abierta al planché de entrada. Un armario con persianas de aluminio sirve como cerramiento de fondo del este espacio. Al lado del aparcadero, está la entrada principal. Una superficie vidriada marca el umbral de acceso. Al cruzarlo, nos recibe una enorme estancia de doble altura, la sala de estar. A la derecha, un monolito similar al que encontramos fuera de la casa sirve de apoyo a las escaleras que conducen al segundo piso. Prácticamente todo el perímetro del salón está vidriado. Si subimos las escaleras llegamos a un puente que conduce en sus dos extremos a las dos recámaras principales. Este funciona a la vez como un largo paseo de exposición en donde encontramos una nutrida colección de arte contemporáneo cubano.
El diálogo interior-exterior
De vuelta en el primer nivel seguimos a la izquierda de la entrada principal. Otro ventanal sirve de límite esta vez del espacio de la piscina. Es al lado de esta en que encontramos el espacio más importante de toda la vivienda, espacio que viene de la arquitectura yucateca tradicional. Es ahí en donde se recibe a las visitas, en donde se hacen todos los tiempos de comida, en donde se conversa y se socializa.
Casa Heliconias
De Casa Heliconias no podemos decir más que cosas buenas. Cuando un gran arquitecto se une a un gran cliente el resultado siempre va a ser un espacio como este. La unión del arquitecto Javier Muñoz con un cliente como Franck Fernández ha dado como resultado una obra espectacular de arquitectura contemporánea. |