- Por Randall Zuñiga
- Publicado 01/8/2010
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Hacienda Trinidad Ashok Bhavnani y Gecko Architects reinterpretan la tradicional hacienda a partir del diseño contemporáneo funcional y de bajo impacto. Ostional, en Guanacaste, se muestra contrastante por su clima. A las altas temperaturas se suman las fuertes precipitaciones en invierno y la enérgica brisa veraniega. Este es implacable con las obras de la zona y aún más con las personas que las habitan, de ahí que el tema merezca soluciones prácticas que tampoco dañen los frágiles ecosistemas cercanos. A partir de estas premisas, los arquitectos Ashok Bhavnani y Olivier von der Weid -de la firma Gecko Architects-, se dieron a la tarea de diseñar una obra acorde con los clientes y el uso vacacional, en primer término, y con las características marcadamente tropicales del sitio, en segundo lugar. Asentar la obra Sobre la cumbre de un antiguo potrero, la obra se ajusta a la geografía y al paisaje armoniosamente. El proyecto Hacienda Trinidad se desarrolla en siete distintos módulos, buscando causar el menor impacto posible sobre el terreno. A su vez, se encuentra en uno de los puntos más altos de la propiedad, y desemboca en fuertes pendientes al este y al oeste. La primera fase fue desarrollada por Bhavnani, quien aprovechó una planicie casi lineal sobre la montaña. Allí se desarrollan los siete espacios, cada uno con entrada individual y acceso directo a la zona de terrazas y piscina, desarrollada posteriormente por Gecko. Se trata de una habitación principal –al norte, y protegida por jardines–, el área social –en donde cocina, comedor y sala se entremezclan y confunden con el espacio de terraza–, dos habitaciones secundarias y un apartamento para huéspedes. La irregularidad del terreno queda solucionada mediante los módulos, lo que aporta a estos la privacidad necesaria. Incluso, el espacio del apartamento tiene su propia piscina, derivada de la primera, y separada de esta por jardineras y una pequeña cascada. Como protección ante el viento del este, esta fachada es la más sólida de la obra, concebida principalmente a base de concreto. En el caso de la fachada oeste, esta se abre a la vista del Océano Pacífico, de ahí que los paños sean de madera y permitan abrirse a discreción. La apertura de esta fachada hace que el área de terraza rezuma particular relevancia, pues se convierte en el punto de interacción entre habitaciones y área social. El uso de madera en el piso, puertas y ventanas crea un ambiente acogedor y remarca los espacios al separar el exterior del interior. Afuera el concreto remarca las zonas de mayor tránsito y que podrían verse más afectadas por el impacto del sol o la lluvia. Temperatura y humedad Para conseguir la adaptación al clima, se optó por soluciones pasivas en lugar del uso de aires acondicionados. De ahí que se optó por petatillos en las ventanas y crear una serie de monitores con el fin de que el aire caliente se escape. Además, los techos fueron concebidos como cubiertas verdes: sobre una plancha de concreto impermeabilizada se colocó una capa de 20 centímetros de tierra y zacate. Estos jardines evitan que la cubierta absorba el calor del sol y que este llegue al interior de la casa, al tiempo que absorben parte de la humedad del terreno. Asimismo, permiten armonizar la obra con el entorno verde y añadir un particular diseño paisajista. A partir de la particular circulación y soluciones climáticas, Ashok Bhavnani y la firma Gecko Architects consiguieron plasmar en Hacienda Trinidad una reinterpretación de soluciones vernáculas de sentido común, junto a un diseño acogedor y funcional. *Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la edición impresa. | |
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Por: Randall Zúñiga, periodista* rzuniga@nacion.co.cr / Fotografía: Germán Fonseca |
