En medio del bosque tropical de Manuel Antonio yace el Terra Spa, un espacio en el que la madre naturaleza convive con la exclusividad y el confort.
Sucasa 52
|
|
El refugio de la diosa Tierra En medio del bosque tropical de Manuel Antonio yace el Terra Spa, un espacio en el que la madre naturaleza convive con la exclusividad y el confort. Sobre la montaña Gaia, a la altura del mezzanine, reposa la Diosa de la Fertilidad. Quienes la visitan, además de una vista panorámica hacia la costa del Pacífico, encuentran los servicios necesarios para recuperar el balance armónico del cuerpo. Los 1600 metros cuadrados que ocupa el Terra Spa disponen de dos habitaciones con sauna y mesa de masaje, una sala para tratamientos en pareja, una ducha Vichy, un salón de cosmetología y una suite para procesos dermatológicos. El lugar es nítido y de líneas limpias. Los materiales y colores son aptos para la relajación. Dentro del sitio, sobresale el diseño integrado, así como los controles arquitectónicos de un hotel solo para adultos. La decoración es sobria con texturas que evocan la naturaleza minismalista. En las paredes cuelgan obras de arte latinoamericanas pertenecientes a la colección del propietario. Las piezas se complementan con los espejos transmisores de continuidad y amplitud. La madera de almendro presente en los pisos, al igual que los muebles de rattán que adornan el espacio, se capturan de forma responsable en la granja. Del mismo modo, los productos costarricenses y foráneos empleados durante los tratamientos cuentan con un certificado orgánico. El olor a uva, limón y eucalipto que emanan los frutos invade cada aposento, hasta inmiscuirse en los cuartos de baño construidos con materiales europeos. Los estantes están hechos de madera de wengue africano negro, los accesorios de baño de cromo son españoles, mientras que el grifo, las duchas y el jacuzzi provienen de Italia. El hábitat cinco estrellas de la diosa despierta los cinco sentidos y hacen de este spa un destino recomendable.
*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |
|||||
Por Daniella Fernández, periodista |
|||||||
|