- Por Daniel Zueras
- Publicado 11/6/2009
- Proyecto Innovador
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Dignificando la vivienda social (y sostenible) La vivienda social no tiene por qué ser incómoda, ni insostenible con el medio ambiente. El proyecto “Vivienda social en clima cálido húmedo en Costa Rica” le valió a Michael Smith exponer su proyecto en el PLEA (Passive an Low Energy Architecture), en Quebec, Canadá, el evento sobre arquitectura y diseño urbano sostenible más importante del mundo. El concepto es muy claro, que las viviendas sociales no continúen siendo incómodas, aunque se atengan a las órdenes de la “directriz 27” de Costa Rica. El joven arquitecto ha diseñado una serie de soluciones para una de las cinco tipologías calificadas en la citada directriz, la de clima cálido húmedo, que se da en el Caribe y en el Pacífico sur costarricenses. Para ello, apuesta por conjuntar estrategias de diseño pasivo que busquen el bienestar ambiental, el confort térmico y la optimización de los espacios mínimos. Las casas en clima cálido húmedo están entre las más difíciles de diseñar, por las altas temperaturas y los elevados índices de humedad. En la actualidad, las viviendas de interés social tienen, a juicio de Michael Smith, esquemas herméticos, una distribución espacial rígida y un bajo entendimiento de los materiales, algo que se podría solucionar con una mejora en las sombras y aperturas, características esenciales de la arquitectura en este clima y contexto social. Para ello, habría que mejorar la ventilación natural –con una mayor permeabilidad hacia las brisas–, así como un manejo de la sombra más eficaz –mediante elementos del edificio. Y es que las viviendas sociales que se construyen en Costa Rica apenas cuentan con un 12 por ciento de apertura, un porcentaje mucho menor al recomendado, que se ubica entre 40 y 80 por ciento. El tema de las sombras es también crítico para alcanzar un estado de confort suficiente. Smith propone grandes aleros, árboles allí donde sea posible y una especie de lona para proteger el techo al máximo de las radiaciones solares. La ventilación natural cruzada es una de las claves para la confortabilidad de los habitantes de estas casas, dado que no es para nada factible el aire acondicionado debido a sus costos económicos. Y cuantos menos obstáculos tenga el aire para correr, mejor. Smith ha tratado de integrar los espacios privados, semiprivados y comunales de la vivienda. La solución espacial que propone consiste en dejar el mínimo de obstrucciones posibles para que el aire corra al máximo. En definitiva, es pasar de espacios cerrados a muy abiertos, con paneles móviles y un sistema de ventilación que aprovecha los vientos básicos. Nada se queda fuera del estudio, la inclinación del techo se torna también fundamental: debe tener una pendiente de entre 30 y 45 grados. El techo, además de parar la lluvia y los rayos del sol, funciona como elemento básico generador de sombra. Para Smith, “se plantea utilizar los mínimos recursos para su máximo aprovechamiento”. Aplicando estos principios, se puede mejorar de manera exponencial la calidad de vida de los habitantes de las viviendas sociales. *Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |
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Por: Daniel Zueras, periodista / Fotografía: Carla Saborío |
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1 Respuesta a "Dignificando la vivienda social (y sostenible)" 
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said this on 14 Sep 2011 7:29:01 AM PDT
este tema es verdaderamente interesante sobre todo si se trata de usar lo que tenemos a nuestro alrededor. me interesaria tener mas informacion para saber el tema de mi tesis..
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