- Por Luis Chaves
- Publicado 11/6/2009
- Especiales Multimedia
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Treintidós Hectáreas A las 19 horas del viernes 7 de agosto, un jurado de lujo, presidido por el Premio Magón Rafael A. Felo García, empezaba a leer el fallo del Concurso Arquitectónico para el Plan Maestro del Parque Metropolitano La Libertad. UN ÁTICO + UNA IDEA + UN DISCO + UNA MILPA + OTROS ELEMENTOS QUE COMBINADOS DESEMBOCAN EN UNA PUERTA GRANDE 1. Desde la ventana de la oficina se ve una milpa. En el mail, las señales de Diego fueron “desde la esquina de la plaza Roosevelt (bajando hacia la pulpería La Casita) 300 metros... vas a ver un edificio esquinero grande...está ‘forrado’ en cobre y tiene ventanas grandes anaranjadas... son las oficinas de van der Laat y Jiménez”. La milpa, productiva y rodeada por láminas de zinc sólo, no se adivina a nivel del suelo, se puede ver desde la altura. Como desde los ventanales norte de este edificio en donde sanjosereves acampa temporalmente desde hace más de un año. 2. Todo empezó en abril del 2007, en el ático de una casa en Moravia. Diego van der Laat volvía de Londres de terminar sus estudios en la Architectural Association School of Architecture. Marisol Rímolo se graduaba de la Universidad del Diseño en San José. Lo cierto es que la idea se materializó con un pabellón en el show-house de Su Casa en vivo del 2006. Sin embargo, en un medio pequeño, dominado por estudios y firmas de reconocida trayectoria, y en el ámbito de un sector golpeado por una crisis global, no ha sido fácil abrirse campo. Aún así, en estos tres años sanjosereves ha venido trabajando en voz baja, sin estruendos, proyectos pequeños en los que, en un futuro, los historiadores de la arquitectura señalarán los rasgos esenciales, la gramática discreta y la sintaxis precisa del lenguaje de sanjosereves. 3. Antes del premio, ya había llamado la atención de publicaciones como 1000x Architecture in the Americas y la prestigiosa revista catalana 44 Young Architects. En el 2008 fue uno de los estudios de arquitectos invitados a exponer en la Bienal de Arquitectura en Londres. 4. Al equipo se sumó este año la arquitecta Ana Patricia Arias, graduada también de la Universidad del Diseño. El miembro más nuevo es Víctor Monge, jefe del departamento unipersonal de dibujo. 5. Interrumpida la entrevista por una llamada telefónica, da tiempo para bucear entre los papeles del escritorio el número de la 44 Young Architects y copiar un pasaje del artículo dedicado a sanjosereves en el que se autodefinen: “si bien es cierto que la oficina ha trabajado en diversos proyectos, en este momento nos enfrentamos a la sana imposibilidad de definir nuestra metodología de trabajo”. La duda como punto de llegada, la incertidumbre como declaración de principios. UN LLAMADO A CONCURSO + UN SEUDÓNIMO DICE MÁS QUE MUCHOS NOMBRES + EL MUÑECO DE DESAMPARADOS + 32 HECTÁREAS + RAMAS DE ALGO QUE HUELE A ANÍS 7. El 16 de febrero de este año, la Fundación Parque La Libertad lanzó el Concurso Arquitectónico para el Plan Maestro del Parque Metropolitano La Libertad. Al certamen se inscribieron 50 empresas nacionales, finalmente fueron 20 las que presentaron proyectos; de esas, 5 fueron las finalistas elegidas por el jurado. 8. El francés Georges Perec (1936-1982) es uno de los escritores más representativos de la literatura del siglo XX. Fue parte de movimientos renovadores de las letras francesas como el Oulipo (del que fueron parte Italo Calvino y Marcel Duchamp, entre otros) y el de la nouvelle roman o nueva novela (que incluye a Marguerite Duras y Alain Robbe-Grillet). 9. Georges Perec fue el seudónimo de la propuesta de sanjosereves. Los otros finalistas usaron: Gran Hermano, Flexia, Claro del bosque y ABC. 10. Visitamos el terreno del futuro parque con Diego, Marisol y Ana Patricia. Algo quedó muy claro de camino al lugar, si uno no es de la zona, hay que preguntar cada kilómetro. 11. Las 32 hectáreas del proyecto están en el punto donde coinciden las comunidades de Patarrá, Fátima, Linda Vista y Río Azul. 12. Afinaron el oído de la intuición, no pasaron por alto ni lo grande ni lo pequeño. 13. Si fue ese el punto de partida, el proyecto no podía terminar en otra cosa que en un ejercicio de respeto por el lugar, por lo que hubo. 14. Ellos lo presentan mejor en la intención general: “nuestro proyecto intenta dejar de lado el simbolismo y las metáforas que en muchos casos generan superficialidades formales y tiene en cuenta que uno de los mayores enemigos de una arquitectura sostenible y sustentable es la estética ecológica sin fundamentos”. 15. Lo dice también el acta del jurado: “La propuesta elegida toma la acertada decisión de descubrir la idea como alma de un lugar que lo reconsidera con una mínima manipulación de este, revelando sus valores ambientales y alojando los usos exigidos fundamentalmente en las estructuras existentes, evitando la tentadora inclusión de artefactos ajenos al lugar y a su tiempo”. 16. El día de la visita, mientras nos llevan de uno de los cascarones de la antigua fábrica a otro, cruzamos el terreno y bordeamos el estanque artificial que será reutilizado y Diego señala un pequeño bosque de pinos que recomiendan sustituir por especies endémicas. Salta inmediatamente a la pregunta, “¿estos pinos tienen más de cien años de crecer en el país, hasta cuándo serán considerados inmigrantes?” 17. Marisol (26 años), Ana Patricia (25) y Diego (29) presentaron, como lo pedían las bases del concurso, las láminas y la memoria descriptiva de la propuesta en bolsas negras plásticas, selladas y con la etiqueta donde se leía Georges Perec. Era la cantidad mínima posible de láminas, una propuesta muy sencilla, magra, en voz baja. Era una lectura cuidadosa del espacio. Una forma de pensar la arquitectura como algo que ocurre lejos de las pasarelas, de los cenitales, lejos del ruido. Más bien algo que se fortalece en la mesura. Algo cercano al silencio. A la fotosíntesis. *Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |
Por: Luis Chaves, colaborador / Fotografía: Rónald Reyes y fotos cortesía de sanjosereves |
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