El arquitecto uruguayo Carlos Ott, autor de La Casa de La Ópera de París, el edificio de Antel en Montevideo y un sinnúmero de proyectos alrededor del mundo, conversó con Su Casa desde Toronto sobre su trayectoria, sus obras y lo que aún le falta por hacer.
Edición 37
Carlos Ott, Arquitectura sin fronteras
Carlos Ott Arquitectura sin fronteras
El arquitecto uruguayo Carlos Ott, autor de La Casa de La Ópera de París, el edificio de Antel en Montevideo y un sinnúmero de proyectos alrededor del mundo, conversó con Su Casa desde Toronto sobre su trayectoria, sus obras y lo que aún le falta por hacer.
—¿Usted ha desarrollado proyectos en todas partes del mundo, ¿cómo hace para llegar a tantos países?
—Sin duda alguna el proyecto de La Ópera de la Bastilla de París me facilitó un reconocimiento internacional. De allí comenzaron a llegar propuestas de oriente, Europa, Suramérica y Norteamérica.
—¿En su mayoría qué materiales se utilizaron en La Ópera en París?
—Está hecha en estructura de hormigón con un revestimiento exterior que lo exige París con piedra calcárea, acero inoxidable y vidrio.
La polémica Torre de Antel
—Ya pasaron unos años desde que terminó la Torre de Antel, ¿qué cree que este edificio le aportó a Montevideo?
—Este edificio emblemático, que causó polémica en su momento, despertó el centro de la ciudad. Lamentablemente Montevideo ha crecido de una forma incontrolada y costosa desde el punto de vista ecológico.
—¿Se tomó en cuenta la parte bioclimática a la hora de construir la Torre de Antel?
—Se hizo un análisis del viento a la hora de diseñar suestructura y también el muro cortina de ventanas que iba a formar la piel del edificio.
Sello Ott
—¿Qué tienen en común todas las obras que usted tiene alrededor del mundo y cuál es su obra favorita?
—La Ópera de París es mi hijo predilecto. Me llevó 6 años para hacer esta obra, defendiéndola a capa y espada. Ahora quizá lo común de mis obras es la falta de similitud. El otro tema importante para mí es no quedarnos encerrados en un solo país y por eso hacemos una arquitectura internacional.
—¿Qué le falta por hacer y qué no haría nunca?
—Me gustaría hacer un edificio religioso. Lo que nunca voy a hacer es copiar la arquitectura del pasado. La arquitectura tiene que ser un testimonio de cada época y debe aportar algo nuevo en sus diferentes aspectos.
*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la edición impresa.
Por: Sophia Yassine, editora* / Fotografía: Rodrigo Montoya y Oficina de Carlos Ott en Montevideo.