La selección de obras de arquitectos Uruguayos que presenta Su Casa permite atisbar el amplio desarrollo de la disciplina en ese país suramericano.
Desde su merecida reputación de país culto pasado por periodos de auge y experiencias desgarradoras en tiempos de crisis, nos llegan las imágenes de una manifestación arquitectónica que recorta su propio espacio en la contemporaneidad. Una expresión que, en estos casos, se proyecta para generar esculturas fuera de escala y priorizar el elemento sorpresivo-simbólico que resalta el sentir del espacio. Es un continuo dialogar que se hace proyecto y expresa, en su unicidad, la carga poética de su arquitectura.
Las obras que se presentan en esta edición se caracterizan por su estética impecable, su rigurosa esencialidad y sus técnicas constructivas, que remiten a una total integración lingüística con la arquitectura. En algunos casos fundiéndose en ella, en otros dialogando desde su evidencia física.
Los proyectos encuentran su matriz lingüística en la expresión de una racionalidad avanzada, mediada por el juego de los reflejos sobre el agua, la articulación de los niveles y conformación planimétrica que aumentan la sensación de expansión del volumen inicial.
La escogencia de los materiales y los contrastes volumétricos enfatizan el sentido de espacios que se dilatan hacia el exterior generando sensaciones de apertura-cierre, materialidad-transparencia. Estamos ante complejas y misteriosas composiciones de luces, sombras, volúmenes y transparencias, morfológicamente modeladas con el rigor de la geometría y la libertad de una sintaxis compositiva casi surreal.
En todos los proyectos encontramos ventanales-diafragmas que se abren a todo lo alto en alturas dobles, dialogando con un exterior con omnipresentes vistas hacia el mar, constante coprotagonista de los proyectos.
La transparencia del agua en lo horizontal se vuelve superficie vítrea en lo vertical y habla de liviandad, desmaterializando en disolvencia el umbral entre exterior e interior.
Además de la organización funcional y distributiva de los espacios, los edificios articulan cada uno una propia connotación formal enriquecida por “episodios” autónomos disonantes que exaltan la unicidad de su composición.
Composiciones desinhibidas, fluidas, solares, en las que el sol, el agua, el aire, la luz y la vida misma que a través de ellos se expresa, son protagonistas y cómplices del resultado formal.
Casa Le rêve de Marcelo Daglio, Casa Desafío de Daniel San Román, Casa Monte Indio de Pachi Firpo y Casas Sureste y Mora Morena de Martín Gómez son las muestras que le presentamos en esta edición para el deleite arquitectónico de todos.