- Por Patricia Ugalde
- Publicado 03/3/2009
- Interiorismo
- Sin calificación
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Caja de dulces El arquitecto Carlos Valenzuela recreó una ciudad posmoderna llena de chatarra estilizada, colores Bau Haus y toneladas de ropa juvenil en las tiendas Arenas. De lejos parecen envoltorios de hierro para apetitosos dulces. La idea no es del todo de Valenzuela. Hace dos años, Mauricio Mora, propietario de la cadena de tiendas Arenas, ya venía traveseando con las vigas de hierro, los estañones y la chatarra para recrear una ciudad al estilo de la película de ciencia ficción Blade Runner en sus locales. Lo que faltaba era la depuración del conocedor. El local de Los Yoses fue el primero, y el último construido en noviembre está en Desamparados, para un total de diez. En este, explicó Valenzuela, pudo tener más libertad en el manejo del lenguaje arquitectónico. TV Show El concepto de las tiendas es un espejo del estilo de vida de los jóvenes. El arquitecto entró al polifacético mundo juvenil de los videojuegos, los programas de música, de los skaters, de los que van al teatro y luego a la disco, de los que expresan sus ideas a través de la forma de vestir para crear un espacio en el cual los jóvenes pudieran manifestarse. “A través de varios niveles de piso y una pasarela en el centro, el consumidor tiene distintos ejes visuales para apreciar la tienda y la mercadería. Con esto, regreso a la idea del almacén, un espacio de doble altura que nació en Nueva York en la década de los setentas y que básicamente cumple la función de guardar cosas, como una especie de cueva de Ali Babá”. La iluminación –codiseñada por High Light– es uniforme y cálida en toda la tienda, pero utilizada de forma indirecta. “El techo, por ejemplo, es como una gran bóveda celeste con estrellas. Para este efecto, utilicé los conos que se usaban en las líneas industriales para lavar los envases de Coca-Cola y los convertí en lámparas”. No existen divisiones y las propias paredes son los soportes para la mercadería. “La vista lo lee todo. No hay competencia entre la decoración y la mercadería. Es ingrato levantar paredes dentro de un espacio abierto y por eso los exhibidores no pasan de una altura de 1,20 metros”, asegura Valenzuela, Premio de diseño por el Pabellón de Costa Rica en la Feria Universal de Sevilla, España.*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. | |
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Por: Patricia Ugalde S.*, periodista |

