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El amanecer de la arquitectura moderna
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Por Inti Picado
Publicado el 08/27/2008
 
Weissenhofsiedlung representa uno de los momentos más importantes de la historia de la arquitectura del último siglo.

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El amanecer de la arquitectura moderna


El amanecer de la arquitectura moderna

Weissenhofsiedlung representa uno de los momentos más importantes de la historia de la arquitectura del último siglo. Levantada hace 81 años, en su concepción y construcción convergieron varios de los arquitectos que habrían de cambiar el curso de la arquitectura para siempre.

 

Repasando la historia
Everhard Holder, profesor de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Stuttgart, llevaba a uno de sus alumnos a conocer Weissenhof, la cuna de la arquitectura moderna. Era un estudiante de intercambio, llegado de muy lejos, y que hasta hacía muy poco sólo se conocía por ser alumno del señor Hernández en Costa Rica.

Tomaron la ruta U7 del tren ligero en dirección Killesberg Mess, pasaron al lado de la Academia de las Artes y luego encontraron las primeras casas.
Este conjunto, le dijo, lo diseñó Peter Oud; ¿ves el ritmo de los volúmenes? Aquel edificio grande es de Mies. Holder hablaba y el estudiante tomaba nota. Atento, sus ojos querían retener todos los detalles.

Vamos, veamos las casas de Le Corbusier, quizás podamos entrar, dijo Holder, mientras seguía una pequeña calzada que rodeaba uno de los conjuntos. Una de ellas había sido habitada hasta no hacía mucho tiempo por un arquitecto, nieto de Buckminster Fuller, la mente detrás del estadio Olímpico de Múnich. La otra, desocupada por muchos años, todavía guardaba el esplendor de sus mejores tiempos. Ambas, acababan de ser compradas por el gobierno local y eran objeto de restauración.

Lo raro ahora, al recordarlo, era el silencio, la pureza del lugar. La sala estaba vacía, salvo por una silla que reposaba en la esquina más lejana del aposento. No era una silla cualquiera, sino la LC1 que Le Corbusier expuso por primera vez 81 años atrás, cuando Weissenhof recibió más de medio millón de visitantes que querían observar las últimas novedades de la arquitectura.

Ocho décadas atrás
La Primera Guerra Mundial había terminado menos de una década antes y Alemania se reponía de los estragos de aquel primer gran conflicto. El ayuntamiento de la ciudad, en un intento por frenar los problemas de vivienda de la población, arrancó con una exhibición conocida como Die Wohnung (La vivienda). En ella, las transformaciones sociales, técnicas y culturales de Europa se verían reflejadas.
Con la guía del alemán Ludwig Mies van der Rohe, 17 arquitectos de cinco países sembraron esquemas que rompieron con todo lo que se había construido hasta entonces. Charles-Edouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier, Walter Gropius, J.J.P.Oud y Hans Schauron, entre otros, construyeron 21 proyectos habitacionales de los cuales sobreviven once.

La exhibición fue todo un éxito, miles de personas llegaron a observar las novedades que la arquitectura moderna ofrecía. A las propias viviendas se sumaron conferencias y demostraciones sobre nuevos materiales.

Los golpes de la historia.
Durante el régimen nazi, Weissenhof fue objeto de virulentos ataques. En 1944, durante uno de los muchos bombardeos aliados que devastaron Stuttgart, diez de las casas fueron destruidas para siempre.

Durante la reconstrucción en los años de la posguerra, Weissenhof sufriría grandes cambios. Algunas de las construcciones originales fueron modificadas por sus propietarios y varios de los lotes que albergaban las casas destruidas durante el conflicto bélico, fueron ocupados con construcciones que no respetaron el histórico entorno.

Una lenta recuperación
No fue hasta 1977, en su 50 aniversario, que el sitio fue visto por los historiadores y arquitectos en su verdadera dimensión. Por primera vez desde su construcción, las autoridades de Stuttgart lograron ponerse de acuerdo para unir esfuerzos y rescatar las construcciones.

En el 2002, al cumplirse 75 años de su construcción, la ciudad declaró la celebración del Año de Weissenhof. Gracias a ello, se lograron organizar numerosas actividades para exaltar su papel en el nacimiento del Movimiento Moderno de la arquitectura. Muchas de las conferencias e investigaciones realizadas durante ese año nutren los archivos del proyecto.

Al día de hoy, la ciudad está promoviendo una fundación para velar por Weissenhofsiedlung en todo momento. A esto se suman los esfuerzos de inscribir los trabajos de Le Corbusier en la lista de herencia arquitectónica de la humanidad de la Unesco. Ahí estarán sus dos casas de Weissenhof.

En el 2005, la ciudad compró estas dos residencias e instaló, después de una restauración que finalizó hace poco menos de un año, el Museo Weissenhof. En él se pueden observar fotografías, planos y escritos de carácter histórico. En la memoria arquitectónica del mundo, Weissenhof ha recuperado su sitial de privilegio.

 

Por: Inti Picado* / Fotos: Cortesía del Museo Le Corbusier e Inti Picado
opinion@revistasucasa.com

*Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa.