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Gloria Escribano, coordinadora de la Bienal Iberoamericana de Diseño y de la Exposición “Iberoamérica Diseña”
“El diseño debe apuntar a la innovación”
—¿Puede hablarse de un diseño de Iberoamérica? ¿Qué características comunes pudo encontrar entre los diseñadores seleccionados?
—Podemos decir que sí hay un eje común, dado por la lengua y por una coincidencia coyuntural: los países iberoamericanos son realidades económicas emergentes, que tienen grandes oportunidades de crecer. En ese marco, el lenguaje del diseño puede obedecer a una identidad.
—¿Qué tipo de diseñadores participan en la exposición?
—Para este primer encuentro, Dimad y la Central de Diseño convocó a profesionales del diseño, teóricos o docentes, que por su trayectoria pueden aportar ideas y experiencia para el debate que merece una bienal iberoamericana de diseño.
—¿Se puede hablar de diseñadores globales o los diseñadores que aún conservan influencias propias más de su entorno?
—La globalidad no se puede negar. Lo importante es la síntesis que se hace. Pero el entorno personal, las circunstancias sociales, las demandas del propio trabajo van creando, sin duda, una impronta personal.
—¿Cuáles países se han convertido en hervideros de nuevos talentos?
—La presencia del diseño ha crecido en países como Argentina, Chile, México, Brasil, España... Eso se debe, tal vez, a que se ha reforzado la promoción del diseño que favorece el papel que desempeña la cultura del proyecto para que las empresas y los clientes lo consideren como una herramienta con un valor estético, social y económico.
—¿Propiedad intelectual o propiedad global? ¿Qué piensa de la propiedad intelectual sobre el diseño?
—Si un pintor, un músico, un guionista, etc., tienen derecho sobre su obra, ¿por qué no lo ha de tener un diseñador? El diseño es un bien creativo, forma parte de la cultura de un país y debe ser un bien a proteger. *Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |