- Por Randall Zuñiga
- Publicado 03/14/2008
- Rescate Patrimonial
- Sin calificación
|
|
|
Hacienda La Caja: un siglo de cosechar historia La casona de una antigua hacienda cafetalera fue restaurada y ahora cosecha, para el INA, los recuerdos del inicio de esa actividad económica y los primeros años de historia de la institución. Empezaban a correr los primeros años del siglo anterior, y ya el cultivo del café se desbocaba con rumbo a los mercados europeos y al estadounidense. El aporte del capital extranjero traía una fuerte influencia en la arquitectura local. Una de las haciendas más importantes de la época, con 700 manzanas (450 de ellas de terreno cultivado), era La Caja. Hoy en día, en una de las fincas se encuentra la sede central del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA). El inmueble fue recientemente restaurado, trayendo de regreso la vida y el glamour del estilo victoriano, rememorando, además, los inicios de la actividad cafetalera y de la institución. La restauración Luego de ser declarada como Monumento de Interés Arquitectónico en 1989, el INA, con la asesoría del Ministerio de Cultura y Juventud, se abocó a la restauración del inmueble, por un costo de 56 millones de colones. La máxima era solo una: conservar las condiciones originales. De ahí que se restauró la madera de Guanacaste de los pisos y se cambiaron las piezas dañadas. Incluso para la restauración de las paredes fue necesario repetir el proceso original: se cambiaron los tablones dañados y sobre ellos se colocó yute, papel periódico y tapiz. Por su parte, la estructura fue conservada prácticamente como la original. En la primera planta existe un corredor central, con espacios a ambos lados: de uno la zona de comedores y lo que parece ser la cocina, y del otro cuartos, uno de ellos con las características propias de una oficina, desde donde se pagaban las cajuelas. Desgraciadamente, como la casa no contaba con electricidad ni agua potable, no es posible definir el uso de algunos de estos espacios. La nueva historia Los muebles actuales de la casa –elaborados en las aulas del instituto–, así como la exposición de alguna maquinaria en desuso y fotografías antiguas en la segunda planta, son parte de una segunda historia: la casona albergó, desde 1966, los primeros núcleos de enseñanza del INA. De ahí que funcione hoy como un centro de visitantes, donde se cuenta la propia historia de la institución y de la hacienda. *Adaptación revistasucasa.com. El texto completo se encuentra en la versión impresa. |
|
Por: Randall Zúñiga*, periodista / Fotografía: Rodrigo Montoya / Bibliografía: Historia de la Casona del INA, Grace Prada Ortiz / Agradecimiento especial a Maylen Brenes (INA) y al arquitecto Mario Rodríguez |
||
|
|

