Un joven estudiante de arquitectura tico acaba de ganar mención de honor en la II Bienal Estudiantil de Nuevo León, México. Apropiadamente, este apasionado de los aviones diseñó un aeropuerto para la ciudad de Cuernavaca
De la ingeniería industrial llegó a la arquitectura, pasando por la aviación; de Costa Rica pasó a México, y no ha terminado de viajar. Emmanuel Hernández es un costarricense de 22 años que este pasado octubre obtuvo una mención honorífica en la II Bienal Estudiantil del Colegio de Arquitectos de Nuevo León. Su proyecto: una terminal de primera para el aeropuerto internacional del Estado de Morelos.
Diseñar un aeropuerto resulta un proyecto casi necesario para alguien que, como Hernández, siente pasión por los aviones e incluso ha llevado cursos para ser piloto privado. No es difícil imaginar que la triple perspectiva de arquitecto, usuario y aviador le permitieran a este estudiante innovar y mejorar aspectos de un diseño que se rige por normas de seguridad y funcionalidad tan estrictas como las de una terminal aérea. Además, indica, “recibí asesoría en varias ocasiones de parte del Arq. Javier Rojas, quien es amigo muy cercano a la familia” y quien compartió con Hernández su experiencia con el diseño de la nueva terminal del aeropuerto Juan Santamaría.
El proyecto para Cuernavaca destaca por la limpieza de las líneas y por la manera en que la estructura de acero abraza por completo los elementos del diseño, dándole uniformidad. Todo el diseño está envuelto por y relacionado con su estructura. En su interior, la terminal está constituida por un solo espacio abierto con una altura común, lo que junto con la omnipresencia de luz natural integra las diferentes áreas “bajo un solo techo”. Dentro de este concepto uniforme, una demarcación clara se propone agilizar trámites y facilitar al usuario la orientación dentro de la terminal.
Junto con el diseño y la presentación, el jurado calificó cada proyecto tomando en cuenta su sustentabilidad y factibilidad, factores que no fueron desdeñados por Hernández y le merecieron una mención de honor en la Bienal y la invitación a formar parte de la Sociedad de Arquitectos de Nuevo León. Tomando en cuenta las características del terreno, el arquitecto procuró aplicar técnicas bioclimáticas que permitieran un aprovechamiento óptimo de la energía solar, mismo que se traduce en confort térmico y una excelente iluminación natural. Los ángulos utilizados en las cubiertas y ventanas, así como la implementación de domos en la cubierta, aprovechan y contrarrestan la radiación solar en verano. Además, los ventanales se pueden abrir o cerrar cuando sea requerido, para así lograr una ventilación cruzada.
Emmanuel Hernández puede volar, pero mantiene los pies firmemente sobre la tierra.
Bio y proyecto de graduación
Emmanuel Hernández Castro empezó a estudiar la carrera de arquitectura en la Universidad Veritas, para luego trasladarse al CEDIM, el Centro de Estudios Superiores de Diseño de Monterrey (México). Actualmente, Hernández está trabajando en su tesis de graduación, un —recalca— “proyecto real” de vivienda social sustentable. “El propósito del proyecto es reubicar a toda una comunidad de escasos recursos integrada por 152 familias y proporcionarles un hogar y espacio dignos.”
Fundador de Air Architectural Solutions, empresa especializada en representaciones arquitectónicas, rendering y animación, Hernández planea proseguir sus estudios de diseño arquitectónico por medio de una maestría en un tercer país, antes de regresar a Costa Rica a poner en práctica todo lo aprendido. El viaje apenas comienza.
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la revista impresa.
Por: Cristina Morales, colaboradora | Renders y fotografía: cortesía de Emmanuel Hernández