De sol a sol
Además de ser el título de la simpática y memorable canción de Salserín, la frase remite a aquella jornada laboral incansable propia del jornalero, del labriego que no tiene tiempo para quejarse, solo para trabajar. En contraste, el país cierra un año complicado hasta el tope de reclamos y acusaciones; sobran dedos señalando culpables pero escasean los brazos recogiéndose las mangas. Es definitivo, tenemos que ponernos a "bretear."
Esa urgencia por ensuciarnos las manos (aunque sea de tinta) hace de esta una edición que no desconoce las fechas festivas y de descanso que la acompañan, pero que espera inquietarle e inspirarle lo suficiente como para que aproveche al máximo su tiempo libre más allá del ocio y los gratos momentos en compañía de sus seres queridos.
En sus manos encontrará, entonces, una revista energética y optimista, cargada de ideas, propuestas y soluciones... también de recuerdos. ¿Hace cuánto no va usted al Museo del Oro? Tal vez la pregunta más apropiada sea: ¿Cuánto tardará en regresar? Después de leer nuestro especial de la Plaza de la Cultura no me cabe duda de que será cuestión de días. Léalo con calma, disfrute de cada fotografía, de cada anécdota, conozca a los genios detrás de la obra; redescubra, a fuego lento, uno de nuestros más importantes íconos arquitectónicos, le aseguro que una vez que termine nunca le volverá a ver con los mismos ojos.
Treinta años cumple la Plaza y cuarenta celebró la Escuela de Arquitectura de la UCR. Un visionario arquitecto enamorado del Caribe levantó entonces un edificio cuyo espíritu se refleja también en el corazón de Puerto Viejo. Hasta allá fuimos a entrevistar a Edgar Brenes, emérito de la Escuela que él mismo diseñó.
Visitamos también Buenos Aires y Río de Janeiro, celebramos un premio en México, recorrimos San Juan de El Murciélago, encontramos una respuesta a los precarios en Desamparados, un maravilloso proyecto verde en Puerto Viejo de Sarapiquí y otro que responde a las necesidades de la clase media en Barrio Escalante. Queda mucho por hacer y más por resolver, pero con tanta inspiración entre manos, ¿cómo no van a darnos ganas de seguir trabajando?
*Adaptación para Revistasucasa.com, el artículo completo se encuentra en la edición impresa. |